
Diseñar una vivienda en Begur significa trabajar con un paisaje que inevitablemente forma parte del proyecto. La luz, la vegetación, las vistas, las terrazas y la vida exterior condicionan la manera de entender los espacios interiores.
En VOLUMEN DOS hemos desarrollado proyectos de interiorismo y espacios exteriores en Begur, incluyendo intervenciones en viviendas y zonas de piscina. Una experiencia que nos ha permitido trabajar la relación entre arquitectura, interior y paisaje desde una mirada contemporánea y alejada de soluciones excesivamente decorativas.
Una arquitectura que continúa hacia el exterior
En muchas viviendas de Begur, el exterior no es un espacio secundario. Durante buena parte del año, terrazas, porches, jardines y piscinas funcionan como una prolongación natural de la casa.
Por eso nos interesa plantear interior y exterior como partes de un mismo proyecto.
La continuidad de los pavimentos, la elección de los materiales, las visuales desde el interior, la iluminación o la posición del mobiliario pueden ayudar a difuminar los límites entre ambos espacios y conseguir que la vivienda se perciba de una forma mucho más amplia y natural.
La piscina como parte del paisaje
Una piscina puede ser mucho más que un elemento añadido al jardín. Su posición, proporción, materialidad y relación con la arquitectura pueden transformar completamente la manera en que se percibe el exterior de una vivienda.
En uno de nuestros proyectos en Illa Roja, Begur, diseñamos una piscina desbordante orientada hacia el paisaje y las vistas a las Illes Medes. La intención era que el límite del agua prácticamente desapareciera y que, desde la vivienda y las zonas exteriores, la piscina se fundiera visualmente con el horizonte.
El proyecto buscaba precisamente esa continuidad: arquitectura, agua y paisaje entendidos como una misma composición, evitando que la piscina se percibiera como un elemento independiente.
Este tipo de intervenciones resume bien nuestra manera de abordar los espacios exteriores. No se trata únicamente de diseñar una piscina, sino de entender qué relación establece con la vivienda, cómo se contempla desde el interior, cómo se vive a su alrededor y de qué manera puede integrarse en un entorno tan singular como el de Begur.
Materiales que pertenecen al lugar
rabajar en el Empordà no significa necesariamente recurrir a un lenguaje rústico.
Nos interesa más observar el lugar y trabajar con materiales capaces de dialogar con él: piedra, madera, cerámica, morteros, tejidos naturales o superficies minerales pueden convivir con una arquitectura muy contemporánea.
La clave está en encontrar un equilibrio entre materialidad, luz y proporción, evitando reproducir una estética mediterránea de forma literal.
El resultado debe sentirse natural en Begur, pero también responder a la arquitectura concreta de cada vivienda y a la manera de vivir de quienes la habitan.
Luz, sombra y vegetación
En un entorno mediterráneo, proyectar también significa trabajar con el sol.
Porches, pérgolas, vegetación y elementos de sombra ayudan a controlar la luz y permiten utilizar los espacios exteriores durante más meses del año. Al mismo tiempo, la vegetación puede aportar privacidad, acompañar la arquitectura y suavizar la transición entre la vivienda y el paisaje.
La iluminación artificial debería continuar esa misma lógica: menos protagonismo de la luminaria y más atención a la atmósfera.
En exteriores nos interesa una iluminación cálida y contenida, capaz de acompañar recorridos, vegetación y arquitectura sin convertir el jardín en un espacio excesivamente iluminado.
Interiorismo en Begur sin recurrir a tópicos
Begur tiene una identidad arquitectónica y paisajística muy potente. Precisamente por eso creemos que no es necesario enfatizarla constantemente a través de la decoración.
Una vivienda puede ser mediterránea sin recurrir a una colección de códigos reconocibles.
Preferimos trabajar desde la arquitectura, los materiales, la luz y la relación con el exterior para crear espacios serenos, contemporáneos y conectados con el lugar.
Diseñar una forma de vivir
Un proyecto residencial no consiste únicamente en conseguir una buena imagen.
Implica entender cómo se entra en la casa, dónde se reúne la familia, cómo se utiliza la cocina, qué ocurre cuando llegan invitados, cómo se conecta el salón con la terraza o qué relación queremos establecer entre una habitación y el paisaje.
En viviendas donde el exterior tiene tanta importancia como en Begur, esta manera de pensar el proyecto resulta todavía más evidente.
Interior, terraza, jardín y piscina pueden formar parte de una misma experiencia espacial.
VOLUMEN DOS en Begur y el Empordà
En VOLUMEN DOS trabajamos entre Barcelona, Girona y el Empordà, desarrollando proyectos de arquitectura interior, viviendas, hoteles y otros espacios.
Nuestra experiencia en Begur forma parte de esta relación con el territorio y de una manera de trabajar basada en entender primero el lugar para después intervenir en él.
No buscamos que todos nuestros proyectos tengan un mismo estilo. Nos interesa que cada uno encuentre su propia relación entre arquitectura, interior y paisaje.
