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Interiorismo en Barcelona: espacios con identidad

El interiorismo en Barcelona vive un momento especialmente interesante. La convivencia entre arquitectura existente, nuevas formas de habitar y trabajar, y una creciente atención por los materiales y la sostenibilidad está dando lugar a espacios cada vez más personales y alejados de soluciones estandarizadas.

Un proyecto de interiorismo contemporáneo no consiste únicamente en transformar la estética de un espacio. Implica entender cómo se utiliza, quién lo habita y qué necesidades debe resolver para construir una propuesta coherente entre arquitectura, funcionalidad, materialidad e identidad.

En VOLUMEN DOS abordamos cada proyecto desde esa mirada global, trabajando desde el concepto inicial hasta la definición de los diferentes elementos que configuran el espacio.

  1. Diseñar desde el espacio existente

Barcelona cuenta con un patrimonio arquitectónico muy diverso. Viviendas del Eixample, edificios industriales, locales comerciales o construcciones contemporáneas plantean situaciones completamente diferentes.

Antes de transformar un espacio es importante entenderlo.

La distribución original, la entrada de luz natural, las proporciones, los materiales existentes o determinados elementos arquitectónicos pueden convertirse en el punto de partida del proyecto.

No siempre se trata de eliminar lo anterior para crear algo nuevo. En muchas ocasiones, la intervención más interesante surge precisamente del diálogo entre lo existente y lo contemporáneo.

  1. Funcionalidad antes que tendencias

Las tendencias cambian. La forma en que utilizamos los espacios también.

Por eso, un proyecto de interiorismo debe responder primero a las necesidades reales de sus usuarios.

Una buena distribución puede mejorar la circulación, aprovechar mejor la luz natural, generar nuevas relaciones entre diferentes zonas y permitir que un mismo espacio evolucione con el tiempo.

El diseño aparece después como una consecuencia de esas decisiones, no únicamente como una cuestión estética.

  1. Materiales, iluminación y atmósfera

Los materiales tienen una enorme capacidad para definir el carácter de un interior.

Madera, piedra, cerámica, metal, textiles o revestimientos continuos generan diferentes sensaciones y permiten establecer relaciones entre arquitectura, mobiliario y luz.

La iluminación forma parte de ese mismo proceso. Combinar correctamente luz natural, iluminación general, luz indirecta y puntos de acento permite transformar completamente la percepción de un espacio a lo largo del día.

Más que acumular materiales o recursos decorativos, buscamos trabajar con una paleta coherente y suficientemente contenida para construir espacios con identidad y capaces de mantenerse vigentes con el paso del tiempo.

  1. Interiorismo residencial, hotelero y corporativo

Cada tipología plantea necesidades diferentes.

En una vivienda, el proyecto parte de la manera de vivir de sus habitantes. En un hotel, además del confort, intervienen cuestiones como la experiencia del huésped, la identidad del establecimiento, el mantenimiento o la durabilidad de los materiales.

Los espacios de trabajo requieren otra mirada: distribución, acústica, iluminación, concentración, colaboración y flexibilidad forman parte de una misma estrategia.

Proyectos de VOLUMEN DOS como Vivienda XLL en Sant Cugat, ZERO Hostel en Barcelona o nuestros proyectos de espacios corporativos muestran diferentes maneras de abordar el interiorismo desde una misma metodología: entender primero las necesidades para después construir una respuesta espacial propia.

Aquí pondría enlaces internos a esos proyectos en lugar de introducir sus nombres artificialmente como hacía el artículo original.

  1. Sostenibilidad desde el proyecto

La sostenibilidad en interiorismo va más allá de incorporar materiales reciclados.

También significa conservar cuando es posible, seleccionar materiales duraderos, trabajar con proveedores cercanos, reducir intervenciones innecesarias y diseñar soluciones capaces de mantenerse y adaptarse con el tiempo.

Un proyecto bien pensado puede reducir recursos tanto durante su ejecución como durante toda la vida útil del espacio.

  1. Interiorismo pensado para las personas

Más allá de estilos o tendencias, el objetivo del interiorismo sigue siendo crear espacios que funcionen y tengan sentido para quienes los utilizan.

En VOL2 desarrollamos proyectos de interiorismo en Barcelona y otros lugares partiendo de cada contexto, evitando soluciones predeterminadas y buscando un equilibrio entre arquitectura, funcionalidad, materiales e identidad.

Cada proyecto plantea preguntas diferentes. Y precisamente ahí empieza el diseño.

Diseño de oficinas para nuevas formas de trabajar

La forma de trabajar ha cambiado y, con ella, también lo han hecho las oficinas. Hoy un espacio de trabajo debe responder a situaciones muy diferentes: momentos de concentración, reuniones, conversaciones informales, trabajo en equipo o simplemente la necesidad de cambiar de lugar a lo largo del día.

El diseño de oficinas ya no consiste únicamente en distribuir puestos de trabajo. Se trata de entender cómo funciona una empresa, cómo se relacionan las personas que forman parte de ella y qué necesita el espacio para acompañarlas.

Flexibilidad antes que espacios rígidos

Una de las transformaciones más interesantes del espacio de trabajo es la desaparición de distribuciones excesivamente rígidas.

Las oficinas contemporáneas combinan áreas abiertas con zonas de concentración, salas de reunión, espacios informales y lugares que pueden adaptarse a distintos usos. No existe una única fórmula: la distribución debe responder a la manera de trabajar de cada equipo.

Para nosotros, la flexibilidad no significa crear un espacio completamente abierto, sino ofrecer diferentes formas de habitar la oficina a lo largo del día.

Bienestar, luz y materialidad

La calidad de un espacio de trabajo también depende de aspectos que a veces pasan desapercibidos: la iluminación, la acústica, los materiales, el confort térmico o la relación con elementos naturales.

Una buena iluminación, materiales agradables y una acústica cuidada pueden transformar completamente la percepción de una oficina.

El objetivo es encontrar un equilibrio entre funcionalidad y bienestar, creando espacios donde las personas puedan trabajar cómodamente sin renunciar a una identidad propia.

Una oficina también comunica

El espacio de trabajo forma parte de la identidad de una empresa.

Materiales, colores, iluminación, mobiliario y gráfica pueden trasladar los valores de una marca al espacio sin necesidad de convertir la oficina en un ejercicio de identidad corporativa literal.

En proyectos como Prat International Brands, el interiorismo se convierte así en una herramienta para construir un entorno coherente con la empresa y, al mismo tiempo, crear un lugar pensado para quienes lo utilizan cada día.

Diseñar también los espacios intermedios

No todo ocurre alrededor de una mesa de trabajo.

Pasillos, zonas comunes, puntos de encuentro, áreas de descanso o pequeños espacios informales pueden tener tanta importancia como los propios puestos de trabajo. Son lugares donde se producen conversaciones espontáneas, encuentros entre equipos y otras formas de relación que también forman parte de la vida de una oficina.

Diseñar estos espacios intermedios permite que el proyecto funcione como un conjunto y no como una sucesión de áreas independientes.

La experiencia de otras disciplinas

En VOLUMEN DOS trabajamos entre la arquitectura, el interiorismo, las exposiciones y el diseño. Esa convivencia entre disciplinas también influye en nuestra manera de abordar los espacios de trabajo.

La museografía nos ha enseñado a pensar en recorridos y narrativas; el diseño expositivo, a comunicar a través del espacio; y los proyectos efímeros, a experimentar con materiales y soluciones capaces de transformar rápidamente un lugar.

No se trata de convertir una oficina en una exposición, sino de aplicar aprendizajes de diferentes disciplinas para encontrar soluciones menos previsibles.

Oficinas pensadas para las personas

No creemos que exista un modelo de oficina válido para todas las empresas.

Antes de diseñar es necesario entender cómo trabaja un equipo, qué relaciones se producen dentro de la organización y cómo puede evolucionar con el tiempo. A partir de ahí, arquitectura e interiorismo pueden ayudar a crear espacios más flexibles, cómodos y coherentes con la identidad de cada empresa.

Porque una oficina no es únicamente un lugar donde trabajar. Es un espacio que se habita durante muchas horas y que forma parte de la cultura de una organización.

Cómo diseñar un stand que conecte con las personas

En una feria, todas las marcas compiten por lo mismo: captar la atención del visitante. Sin embargo, el éxito de un stand no depende únicamente de su tamaño o de su presupuesto, sino de su capacidad para comunicar una idea de forma clara y generar una experiencia coherente con la identidad de la marca.

Un buen stand no es un objeto aislado. Es una pieza de arquitectura efímera diseñada para atraer, orientar y facilitar el encuentro entre una empresa y su público.

En VOLUMEN DOS entendemos cada proyecto como un ejercicio de diseño espacial donde arquitectura, comunicación y funcionalidad forman parte de una misma estrategia.

Arquitectura efímera con una idea detrás

Antes de dibujar un plano o elegir un material, definimos una pregunta muy sencilla:

¿Qué queremos que sienta y recuerde el visitante?

La respuesta condiciona todas las decisiones posteriores.

La distribución del espacio, la relación entre zonas abiertas y privadas, la iluminación, los recorridos o la elección de los materiales deben responder a un concepto común.

Cuando el diseño tiene una idea clara detrás, el visitante la percibe incluso sin ser consciente.

Diseñar para comunicar

Un stand es mucho más que un soporte comercial.

Es una oportunidad para explicar quién es una marca.

Por eso entendemos el diseño espacial como una herramienta de comunicación.

Cada elemento —la arquitectura, el mobiliario, la gráfica, la iluminación o los contenidos audiovisuales— debe contribuir a construir un relato coherente y fácilmente reconocible.

El caso del stand de Royal Bliss

Uno de los retos más interesantes en arquitectura efímera consiste en trasladar la personalidad de una marca a un espacio temporal.

En el proyecto desarrollado para Royal Bliss en el Fòrum Gastronòmic de Girona, el objetivo era crear un entorno contemporáneo, abierto y reconocible que invitara al visitante a detenerse, descubrir la marca e interactuar con ella de una forma natural.

Sostenibilidad y reutilización

La arquitectura efímera también evoluciona hacia modelos más responsables.

Diseñar estructuras modulares, utilizar materiales reutilizables y facilitar el montaje y desmontaje permite reducir el impacto ambiental sin limitar las posibilidades creativas.

Hoy, la innovación no consiste únicamente en incorporar tecnología, sino también en proyectar espacios capaces de adaptarse a diferentes contextos y usos.

Del stand al espacio permanente

Muchas de las estrategias utilizadas en arquitectura efímera también se aplican a hoteles, oficinas o espacios expositivos.

En todos ellos existe un mismo objetivo: crear lugares capaces de comunicar una identidad, facilitar la experiencia del usuario y responder de forma precisa a las necesidades de quienes los utilizan.

Espacios que permanecen en la memoria

El mejor stand no es necesariamente el más grande ni el más llamativo.

Es aquel que consigue establecer una conexión entre una marca y las personas que la visitan.

En VOLUMEN DOS desarrollamos proyectos de arquitectura efímera, diseño de stands y espacios expositivos donde cada decisión responde a una idea clara y cada detalle forma parte de una experiencia coherente.

Museografía en CosmoCaixa: diseñar para descubrir

Diseñar una exposición significa mucho más que organizar contenidos dentro de un espacio. Significa pensar cómo se descubren, cómo se relacionan entre ellos y cómo el visitante los experimenta a medida que avanza.

En un museo de ciencia como CosmoCaixa, esta relación entre espacio, contenido y visitante adquiere una dimensión especialmente interesante. La museografía debe ser capaz de acercar conceptos complejos, despertar la curiosidad y convertir el recorrido en una experiencia activa.

En VOLUMEN DOS hemos tenido la oportunidad de desarrollar diferentes proyectos expositivos para CosmoCaixa, trabajando desde escalas, contenidos y formatos muy distintos. Esa experiencia nos ha permitido explorar cómo museografía, arquitectura, narrativa, interacción y diseño pueden trabajar conjuntamente para comunicar.

El espacio también cuenta

Una exposición tiene un contenido, pero también tiene un ritmo.

La posición de una pieza, una pausa en el recorrido, un cambio de escala, la iluminación o la manera en que aparece determinada información pueden modificar completamente nuestra percepción de aquello que estamos viendo.

Por eso entendemos la arquitectura museográfica como una parte activa de la narración. El espacio no es únicamente el soporte de una exposición: ayuda a ordenar los contenidos, establecer jerarquías y construir una secuencia que acompaña al visitante.

MateMiFaSol: experimentar para comprender

En MateMiFaSol. Un viaje sonoro del caos al cosmos, la exposición explora las conexiones entre música y matemáticas a través de un recorrido interactivo organizado en diferentes ámbitos.

Para un proyecto de estas características, la museografía tiene la oportunidad de convertir conceptos abstractos en experiencias que pueden escucharse, observarse y experimentarse.

El espacio, el sonido, los recursos expositivos y el recorrido forman parte de una misma narrativa que acerca el contenido al visitante desde la experimentación y la curiosidad.

TOP CIENCIA: museografía dentro de la exposición permanente

Nuestra colaboración con CosmoCaixa también se extiende a su exposición permanente.

TOP CIENCIA, integrado en la Sala Universo, plantea un contexto diferente al de una exposición temporal. Sala Universo forma parte del recorrido permanente de CosmoCaixa y propone aproximarse a la ciencia desde distintos ámbitos de conocimiento.

Trabajar dentro de una exposición permanente implica pensar el proyecto como parte de un sistema mayor: relacionarse con el recorrido existente, integrarse en su lenguaje y, al mismo tiempo, construir una identidad propia para el contenido.

Es otra manera de entender la museografía: diseñar un espacio que funciona por sí mismo y, a la vez, forma parte de una narrativa más amplia.

Robots: tecnología, interacción y narrativa

En Robots. Los humanos y las máquinas, la museografía aborda la relación entre las personas y la tecnología a través de un recorrido que invita a observar cómo ha evolucionado nuestra fascinación por los autómatas y los robots.

En un proyecto de estas características, el reto está en conseguir que contenido, piezas, recursos audiovisuales, tecnología y espacio formen parte de una misma narrativa. La interacción no aparece como un elemento añadido, sino como una herramienta para acercar determinados conceptos al visitante y favorecer una relación más activa con la exposición.

Para VOL2, proyectos como Robots son también una oportunidad para explorar cómo la arquitectura expositiva puede convivir con recursos tecnológicos sin perder de vista lo esencial: el contenido y la experiencia del visitante.

Diferentes contenidos, diferentes formas de exponer

No existe una única manera de diseñar una exposición.

La naturaleza del contenido determina buena parte de las decisiones espaciales. Una exposición científica e interactiva requiere una aproximación diferente a una exposición donde la imagen y la contemplación son protagonistas.

Nuestra experiencia en proyectos como Génesis, de Sebastião Salgado, nos ha permitido trabajar desde esta otra perspectiva. La exposición reúne el trabajo fotográfico de Salgado alrededor de paisajes, fauna y comunidades humanas, planteando una reflexión sobre el planeta y su preservación.

En un proyecto de estas características, la museografía debe encontrar el equilibrio entre construir un recorrido y dejar espacio a la propia obra. La arquitectura, la iluminación, las proporciones y las secuencias ayudan a establecer el ritmo sin competir con las fotografías.

Tecnología cuando tiene sentido

La tecnología ofrece enormes posibilidades dentro de los espacios expositivos, pero no debería convertirse en un objetivo en sí misma.

Pantallas, audiovisuales, mecanismos interactivos o instalaciones digitales funcionan cuando ayudan a comprender, experimentar o descubrir algo que de otra manera sería difícil explicar.

En museografía, cada recurso debe responder al contenido. Algunas exposiciones necesitan interacción; otras, silencio. Algunas invitan a experimentar; otras necesitan detenerse y observar.

El diseño debe saber cuándo intervenir y cuándo desaparecer.

Materialidad, luz y recorrido

La museografía también se construye mediante decisiones aparentemente sencillas.

Un material puede acercarnos a un determinado universo; la iluminación puede dirigir la mirada; una estructura puede organizar el recorrido y un cambio de escala puede indicar que estamos entrando en un nuevo capítulo.

Arquitectura, gráfica, iluminación, materiales, tecnología y contenido no deberían entenderse como capas independientes, sino como partes de una misma experiencia.

Diseñar para diferentes formas de mirar

No todos los visitantes recorren una exposición de la misma manera.

Algunos leen cada contenido. Otros experimentan. Algunos se detienen ante una pieza concreta y otros construyen su propia lectura a partir del recorrido.

Diseñar teniendo en cuenta esas diferentes maneras de aproximarse al conocimiento permite crear exposiciones más abiertas y capaces de conectar con públicos diversos.

Los proyectos desarrollados para CosmoCaixa y CaixaForum nos han permitido trabajar precisamente con esa diversidad: desde contenidos científicos e interactivos hasta exposiciones donde la fotografía es la protagonista, pasando por intervenciones integradas en espacios permanentes.

La museografía como parte de nuestra manera de diseñar

En VOLUMEN DOS trabajamos entre la arquitectura, el interiorismo, las exposiciones y el diseño. Esa convivencia entre disciplinas hace que lo aprendido en un proyecto pueda trasladarse al siguiente.

La museografía nos ha enseñado a pensar especialmente en recorridos, tiempos, contenidos y formas de comunicar a través del espacio. Una manera de trabajar que también trasladamos a proyectos de interiorismo, espacios corporativos o instalaciones efímeras.

Porque, independientemente de la escala o la disciplina, muchas veces el punto de partida es el mismo:

entender qué queremos contar y encontrar la mejor manera de hacerlo a través del espacio.

Tendencias de interiorismo en Barcelona

La arquitectura de interiores ha evolucionado mucho más allá de la estética. Hoy, diseñar un espacio significa comprender cómo será vivido, cómo se recorrerá y qué sensaciones transmitirá a quienes lo utilizan.

En ciudades como Barcelona, donde conviven patrimonio, innovación y creatividad, la arquitectura de interiores se ha convertido en una herramienta capaz de transformar hoteles, oficinas, viviendas, espacios culturales y proyectos expositivos en lugares con una identidad propia.

En VOLUMEN DOS entendemos cada proyecto como una oportunidad para crear espacios funcionales, contemporáneos y duraderos, donde arquitectura, interiorismo y diseño trabajan como un único lenguaje.

Espacios pensados para las personas

Todo proyecto comienza entendiendo el contexto.

Cómo será utilizado.

Quién lo habitará.

Qué emociones queremos despertar.

La distribución, la luz, los materiales o la relación entre los diferentes espacios no son decisiones aisladas; forman parte de una estrategia de diseño que busca mejorar la experiencia de las personas.

Esta manera de entender el proyecto permite desarrollar espacios capaces de adaptarse a nuevas formas de trabajar, vivir o relacionarse.

Sostenibilidad y materialidad

La sostenibilidad ya no es una tendencia, sino una forma de proyectar.

Seleccionar materiales duraderos, optimizar los recursos y diseñar espacios flexibles contribuye a reducir el impacto ambiental y a prolongar la vida útil de cada intervención.

En nuestros proyectos, la elección de los materiales responde tanto a criterios técnicos como estéticos, buscando siempre un equilibrio entre funcionalidad, confort y calidad arquitectónica.

Museografía y espacios expositivos

En museos, centros de interpretación y exposiciones temporales, el espacio se convierte en una herramienta narrativa capaz de guiar al visitante y reforzar el contenido.

En proyectos como CosmoCaixa, el diseño espacial no solo organiza el recorrido, sino que ayuda a construir una experiencia coherente entre arquitectura, iluminación, gráfica y contenido.

La museografía contemporánea exige integrar disciplinas muy diferentes para conseguir que el visitante comprenda, descubra e interactúe con el espacio de una forma natural.

Diseño para hoteles, oficinas y espacios corporativos

Cada tipología requiere una respuesta distinta.

En hoteles, el objetivo es generar espacios acogedores y memorables sin renunciar a la funcionalidad.

En oficinas, crear entornos flexibles que favorezcan la colaboración y el bienestar.

En espacios comerciales o corporativos, reforzar la identidad de la marca mediante el diseño.

Aunque cada proyecto sea diferente, todos comparten un mismo punto de partida: comprender las necesidades reales del cliente antes de empezar a diseñar.

Arquitectura de interiores en Barcelona con una mirada global

Barcelona continúa siendo una referencia internacional en arquitectura y diseño.

Su capacidad para combinar tradición, innovación y sensibilidad mediterránea inspira proyectos donde la funcionalidad convive con una fuerte identidad estética.

En VOLUMEN DOS desarrollamos proyectos de arquitectura, interiorismo y diseño espacial para clientes públicos y privados, acompañando cada proceso desde la idea inicial hasta su ejecución, con una visión integral y un cuidado especial por el detalle.


Girona y el Empordà: diseño conectado con el lugar

Girona y el Empordà tienen una manera particular de relacionar arquitectura, paisaje y forma de vivir. Masías, antiguas casas de pueblo, viviendas contemporáneas y proyectos vinculados a la hostelería conviven en un territorio donde la identidad de los espacios tiene un peso especial.

El interiorismo en Girona y el Empordà parte muchas veces de esa realidad: intervenir sin borrar lo que ya existe, entender el contexto y encontrar un equilibrio entre arquitectura, funcionalidad y una manera contemporánea de habitar.

En VOUMEN DOS trabajamos entre Barcelona, Girona y el Empordà, una zona con la que tenemos una relación especialmente cercana. Estar presentes en el territorio nos permite conocer su arquitectura, sus materiales y también una forma de vida muy vinculada al paisaje y a la relación entre interior y exterior.

Diseñar desde el lugar

No entendemos el interiorismo como la aplicación de un estilo determinado.

Cada proyecto parte del edificio, de su entorno y de las personas que van a habitarlo. En Girona y especialmente en el Empordà encontramos con frecuencia arquitecturas con una fuerte personalidad: muros de piedra, estructuras de madera, cerámica, bóvedas, grandes espesores o construcciones agrícolas que han ido transformándose con el tiempo.

Cuando estos elementos existen y tienen valor, nos interesa conservarlos y hacerlos convivir con intervenciones contemporáneas.

El objetivo no es recrear una imagen tradicional del Empordà, sino trabajar con su identidad sin renunciar a una mirada actual.

Reformar sin borrar la historia

La rehabilitación de masías, casas de pueblo y construcciones existentes plantea uno de los retos que más nos interesan como estudio: decidir qué conservar, qué transformar y qué incorporar.

Un buen proyecto de interiorismo y reforma en el Empordà puede recuperar materiales originales y, al mismo tiempo, mejorar la distribución, introducir más luz natural, abrir la vivienda hacia el exterior o adaptar espacios concebidos hace décadas —o siglos— a las necesidades actuales.

La intervención contemporánea no tiene por qué competir con la arquitectura original. En muchas ocasiones, precisamente el contraste entre ambas es lo que aporta carácter al proyecto.

Can Pahirasa: transformar un antiguo pajar

Un ejemplo de esta manera de trabajar es Can Pahirasa, un antiguo pajar del Empordà transformado en refugio.

En proyectos como este, el punto de partida no es imponer una estética nueva, sino comprender las cualidades de la construcción existente y aprovecharlas para crear otra manera de habitarla.

La materialidad, las proporciones, la luz y la relación con el paisaje pasan a formar parte del proyecto de interiorismo.

La arquitectura existente deja de ser una limitación para convertirse en el origen del diseño.

Una manera de vivir muy vinculada al exterior

Una de las características que más nos interesa de la arquitectura del Empordà es la relación entre casa y paisaje.

Porches, patios, terrazas y jardines hacen que los límites entre interior y exterior sean menos evidentes. El proyecto de interiorismo debe entender también esos espacios y establecer una continuidad entre arquitectura, materiales y entorno.

La elección de pavimentos, carpinterías, iluminación o mobiliario puede contribuir a esa continuidad sin necesidad de que todo tenga el mismo lenguaje.

El resultado son viviendas pensadas no solo desde su imagen, sino desde cómo se viven a lo largo del día y de las estaciones.

Materiales que envejecen bien

Piedra, madera, cerámica, cal, fibras naturales o metales pueden formar parte del lenguaje de un proyecto sin convertirse necesariamente en una declaración de estilo rústico.

Nos interesan especialmente los materiales honestos, aquellos capaces de adquirir carácter con el uso y el paso del tiempo.

Combinados con elementos contemporáneos y una paleta contenida, permiten crear interiores cálidos y serenos que mantienen una relación natural con la arquitectura y el paisaje de Girona y el Empordà.

Más allá de la vivienda

El territorio también cuenta con una importante presencia de hoteles, restaurantes, alojamientos y espacios vinculados al turismo y la gastronomía, donde el interiorismo desempeña un papel fundamental.

En estos proyectos, además de resolver cuestiones funcionales, el espacio tiene que construir una identidad y transmitir una determinada manera de entender el lugar.

Nuestra experiencia en interiorismo, arquitectura y diseño de espacios nos permite abordar estos proyectos desde una visión global: distribución, materiales, iluminación, mobiliario, gráfica y experiencia del usuario forman parte de una misma propuesta.

Interiorismo en el Empordà sin tópicos

El Empordà tiene una identidad muy reconocible y precisamente por eso creemos que trabajar aquí exige evitar fórmulas preconcebidas.

No todas las casas necesitan piedra vista, madera envejecida o una estética deliberadamente mediterránea. Cada arquitectura y cada cliente requieren una respuesta diferente.

Para nosotros, diseñar en este territorio significa observar antes de intervenir: comprender la arquitectura, el paisaje y la manera en que se utilizará el espacio para construir un proyecto con identidad propia.

Un estudio de interiorismo entre Barcelona, Girona y el Empordà

Trabajar desde el territorio nos permite acompañar de cerca proyectos en Girona, el Baix Empordà y el Alt Empordà, tanto en obra nueva como en reformas y rehabilitaciones.

Desde VOLUMEN DOS entendemos cada proyecto como un diálogo entre lo que ya existe y lo que todavía puede suceder.

En un lugar con tanta identidad arquitectónica y paisajística como el Empordà, nuestro objetivo no es diseñar espacios que simplemente parezcan del Empordà, sino crear espacios contemporáneos que pertenezcan al lugar.


Narrativa y arquitectura museográfica

La arquitectura museográfica va mucho más allá de diseñar el espacio que contiene una exposición. El espacio forma parte del propio discurso: organiza los contenidos, construye recorridos y determina la manera en que el visitante descubre, comprende y se relaciona con aquello que se expone.

En VOLUMEN DOS entendemos la museografía como un ejercicio de equilibrio entre espacio, contenido y visitante. Cada proyecto parte de una historia que debe ser contada y de la búsqueda de los recursos espaciales, gráficos, lumínicos o interactivos más adecuados para hacerlo.

El espacio también cuenta historias

En un proyecto museográfico, la narrativa no se construye únicamente a través de textos, imágenes u objetos. La arquitectura también comunica.

La escala de los espacios, la secuencia del recorrido, la iluminación, los materiales, la gráfica o la manera de presentar una pieza pueden generar diferentes ritmos y niveles de atención.

Diseñar una exposición implica, por tanto, pensar en cómo se mueve el visitante y en qué descubre en cada momento. El recorrido se convierte en una herramienta narrativa capaz de ordenar contenidos complejos y hacerlos más accesibles.

Diseñar alrededor del contenido

Uno de los principales retos de la museografía consiste precisamente en encontrar el equilibrio entre diseño y contenido.

El espacio debe tener identidad, pero nunca competir con aquello que pretende explicar.

En proyectos culturales y científicos, esta relación resulta especialmente importante. El diseño puede ayudar a establecer jerarquías, contextualizar la información y facilitar la comprensión de conceptos que, presentados de otra manera, podrían resultar abstractos o complejos.

Nuestra experiencia en proyectos expositivos para CosmoCaixa Barcelona nos ha permitido trabajar precisamente en este punto de encuentro entre arquitectura, divulgación y experiencia del visitante.

Tecnología al servicio de la experiencia

Los recursos digitales han ampliado enormemente las posibilidades de la museografía contemporánea.

Proyecciones, audiovisuales, instalaciones interactivas o sistemas multimedia permiten introducir nuevas capas de información y nuevas formas de participación.

Pero incorporar tecnología no debería ser un objetivo en sí mismo.

Su valor aparece cuando ayuda a explicar mejor un contenido, despierta la curiosidad o permite al visitante relacionarse con la exposición de una manera que el espacio físico por sí solo no podría ofrecer.

La tecnología funciona cuando forma parte del relato, no cuando simplemente se añade al espacio.

Materialidad, iluminación y atmósfera

No toda innovación tiene que ser digital.

La elección de un material, una solución constructiva, la forma de iluminar una pieza o incluso la ausencia deliberada de elementos pueden ser recursos museográficos igual de importantes.

En una exposición, cada decisión condiciona la percepción del visitante.

Por eso trabajamos la arquitectura, la gráfica, la iluminación y los elementos expositivos como partes de un mismo sistema, buscando que el conjunto tenga un lenguaje coherente y que cada recurso responda a una razón.

Del museo a otros espacios expositivos

Los principios de la museografía pueden trasladarse también a exposiciones temporales, centros de interpretación, instalaciones culturales o espacios de marca.

Aunque los objetivos sean distintos, todos comparten una misma pregunta: ¿cómo transformar un contenido en una experiencia espacial?

Esta manera de trabajar también está presente en la arquitectura efímera y el diseño de stands, donde el espacio debe ser capaz de comunicar una identidad y establecer una relación con el visitante en muy poco tiempo.

Aquí sí podemos introducir un enlace interno al artículo anterior sobre diseño de stands, creando una relación natural entre los contenidos del Journal.

Arquitectura museográfica: diseñar para descubrir

Un buen proyecto museográfico no debería imponerse al contenido, sino ayudar a descubrirlo.

Cuando arquitectura, narrativa, iluminación, gráfica y tecnología trabajan en una misma dirección, el espacio deja de ser únicamente el escenario de la exposición y pasa a formar parte de la experiencia.

En VOLUMEN DOS desarrollamos proyectos de museografía y diseño expositivo buscando precisamente ese equilibrio: crear espacios que comuniquen, despierten la curiosidad y permitan al visitante establecer su propia relación con los contenidos.


Interiorismo en Begur: espacios abiertos al paisaje

Diseñar una vivienda en Begur significa trabajar con un paisaje que inevitablemente forma parte del proyecto. La luz, la vegetación, las vistas, las terrazas y la vida exterior condicionan la manera de entender los espacios interiores.

En VOLUMEN DOS hemos desarrollado proyectos de interiorismo y espacios exteriores en Begur, incluyendo intervenciones en viviendas y zonas de piscina. Una experiencia que nos ha permitido trabajar la relación entre arquitectura, interior y paisaje desde una mirada contemporánea y alejada de soluciones excesivamente decorativas.

  1. Una arquitectura que continúa hacia el exterior

En muchas viviendas de Begur, el exterior no es un espacio secundario. Durante buena parte del año, terrazas, porches, jardines y piscinas funcionan como una prolongación natural de la casa.

Por eso nos interesa plantear interior y exterior como partes de un mismo proyecto.

La continuidad de los pavimentos, la elección de los materiales, las visuales desde el interior, la iluminación o la posición del mobiliario pueden ayudar a difuminar los límites entre ambos espacios y conseguir que la vivienda se perciba de una forma mucho más amplia y natural.

  1. La piscina como parte del paisaje

Una piscina puede ser mucho más que un elemento añadido al jardín. Su posición, proporción, materialidad y relación con la arquitectura pueden transformar completamente la manera en que se percibe el exterior de una vivienda.

En uno de nuestros proyectos en Illa Roja, Begur, diseñamos una piscina desbordante orientada hacia el paisaje y las vistas a las Illes Medes. La intención era que el límite del agua prácticamente desapareciera y que, desde la vivienda y las zonas exteriores, la piscina se fundiera visualmente con el horizonte.

El proyecto buscaba precisamente esa continuidad: arquitectura, agua y paisaje entendidos como una misma composición, evitando que la piscina se percibiera como un elemento independiente.

Este tipo de intervenciones resume bien nuestra manera de abordar los espacios exteriores. No se trata únicamente de diseñar una piscina, sino de entender qué relación establece con la vivienda, cómo se contempla desde el interior, cómo se vive a su alrededor y de qué manera puede integrarse en un entorno tan singular como el de Begur.


  1. Materiales que pertenecen al lugar

rabajar en el Empordà no significa necesariamente recurrir a un lenguaje rústico.

Nos interesa más observar el lugar y trabajar con materiales capaces de dialogar con él: piedra, madera, cerámica, morteros, tejidos naturales o superficies minerales pueden convivir con una arquitectura muy contemporánea.

La clave está en encontrar un equilibrio entre materialidad, luz y proporción, evitando reproducir una estética mediterránea de forma literal.

El resultado debe sentirse natural en Begur, pero también responder a la arquitectura concreta de cada vivienda y a la manera de vivir de quienes la habitan.

  1. Luz, sombra y vegetación

En un entorno mediterráneo, proyectar también significa trabajar con el sol.

Porches, pérgolas, vegetación y elementos de sombra ayudan a controlar la luz y permiten utilizar los espacios exteriores durante más meses del año. Al mismo tiempo, la vegetación puede aportar privacidad, acompañar la arquitectura y suavizar la transición entre la vivienda y el paisaje.

La iluminación artificial debería continuar esa misma lógica: menos protagonismo de la luminaria y más atención a la atmósfera.

En exteriores nos interesa una iluminación cálida y contenida, capaz de acompañar recorridos, vegetación y arquitectura sin convertir el jardín en un espacio excesivamente iluminado.

  1. Interiorismo en Begur sin recurrir a tópicos

Begur tiene una identidad arquitectónica y paisajística muy potente. Precisamente por eso creemos que no es necesario enfatizarla constantemente a través de la decoración.

Una vivienda puede ser mediterránea sin recurrir a una colección de códigos reconocibles.

Preferimos trabajar desde la arquitectura, los materiales, la luz y la relación con el exterior para crear espacios serenos, contemporáneos y conectados con el lugar.

  1. Diseñar una forma de vivir

Un proyecto residencial no consiste únicamente en conseguir una buena imagen.

Implica entender cómo se entra en la casa, dónde se reúne la familia, cómo se utiliza la cocina, qué ocurre cuando llegan invitados, cómo se conecta el salón con la terraza o qué relación queremos establecer entre una habitación y el paisaje.

En viviendas donde el exterior tiene tanta importancia como en Begur, esta manera de pensar el proyecto resulta todavía más evidente.

Interior, terraza, jardín y piscina pueden formar parte de una misma experiencia espacial.

  1. VOLUMEN DOS en Begur y el Empordà

En VOLUMEN DOS trabajamos entre Barcelona, Girona y el Empordà, desarrollando proyectos de arquitectura interior, viviendas, hoteles y otros espacios.

Nuestra experiencia en Begur forma parte de esta relación con el territorio y de una manera de trabajar basada en entender primero el lugar para después intervenir en él.

No buscamos que todos nuestros proyectos tengan un mismo estilo. Nos interesa que cada uno encuentre su propia relación entre arquitectura, interior y paisaje.

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Interiorismo en Barcelona: espacios con identidad

El interiorismo en Barcelona vive un momento especialmente interesante. La convivencia entre arquitectura existente, nuevas formas de habitar y trabajar, y una creciente atención por los materiales y la sostenibilidad está dando lugar a espacios cada vez más personales y alejados de soluciones estandarizadas.

Un proyecto de interiorismo contemporáneo no consiste únicamente en transformar la estética de un espacio. Implica entender cómo se utiliza, quién lo habita y qué necesidades debe resolver para construir una propuesta coherente entre arquitectura, funcionalidad, materialidad e identidad.

En VOLUMEN DOS abordamos cada proyecto desde esa mirada global, trabajando desde el concepto inicial hasta la definición de los diferentes elementos que configuran el espacio.

  1. Diseñar desde el espacio existente

Barcelona cuenta con un patrimonio arquitectónico muy diverso. Viviendas del Eixample, edificios industriales, locales comerciales o construcciones contemporáneas plantean situaciones completamente diferentes.

Antes de transformar un espacio es importante entenderlo.

La distribución original, la entrada de luz natural, las proporciones, los materiales existentes o determinados elementos arquitectónicos pueden convertirse en el punto de partida del proyecto.

No siempre se trata de eliminar lo anterior para crear algo nuevo. En muchas ocasiones, la intervención más interesante surge precisamente del diálogo entre lo existente y lo contemporáneo.

  1. Funcionalidad antes que tendencias

Las tendencias cambian. La forma en que utilizamos los espacios también.

Por eso, un proyecto de interiorismo debe responder primero a las necesidades reales de sus usuarios.

Una buena distribución puede mejorar la circulación, aprovechar mejor la luz natural, generar nuevas relaciones entre diferentes zonas y permitir que un mismo espacio evolucione con el tiempo.

El diseño aparece después como una consecuencia de esas decisiones, no únicamente como una cuestión estética.

  1. Materiales, iluminación y atmósfera

Los materiales tienen una enorme capacidad para definir el carácter de un interior.

Madera, piedra, cerámica, metal, textiles o revestimientos continuos generan diferentes sensaciones y permiten establecer relaciones entre arquitectura, mobiliario y luz.

La iluminación forma parte de ese mismo proceso. Combinar correctamente luz natural, iluminación general, luz indirecta y puntos de acento permite transformar completamente la percepción de un espacio a lo largo del día.

Más que acumular materiales o recursos decorativos, buscamos trabajar con una paleta coherente y suficientemente contenida para construir espacios con identidad y capaces de mantenerse vigentes con el paso del tiempo.

  1. Interiorismo residencial, hotelero y corporativo

Cada tipología plantea necesidades diferentes.

En una vivienda, el proyecto parte de la manera de vivir de sus habitantes. En un hotel, además del confort, intervienen cuestiones como la experiencia del huésped, la identidad del establecimiento, el mantenimiento o la durabilidad de los materiales.

Los espacios de trabajo requieren otra mirada: distribución, acústica, iluminación, concentración, colaboración y flexibilidad forman parte de una misma estrategia.

Proyectos de VOLUMEN DOS como Vivienda XLL en Sant Cugat, ZERO Hostel en Barcelona o nuestros proyectos de espacios corporativos muestran diferentes maneras de abordar el interiorismo desde una misma metodología: entender primero las necesidades para después construir una respuesta espacial propia.

Aquí pondría enlaces internos a esos proyectos en lugar de introducir sus nombres artificialmente como hacía el artículo original.

  1. Sostenibilidad desde el proyecto

La sostenibilidad en interiorismo va más allá de incorporar materiales reciclados.

También significa conservar cuando es posible, seleccionar materiales duraderos, trabajar con proveedores cercanos, reducir intervenciones innecesarias y diseñar soluciones capaces de mantenerse y adaptarse con el tiempo.

Un proyecto bien pensado puede reducir recursos tanto durante su ejecución como durante toda la vida útil del espacio.

  1. Interiorismo pensado para las personas

Más allá de estilos o tendencias, el objetivo del interiorismo sigue siendo crear espacios que funcionen y tengan sentido para quienes los utilizan.

En VOL2 desarrollamos proyectos de interiorismo en Barcelona y otros lugares partiendo de cada contexto, evitando soluciones predeterminadas y buscando un equilibrio entre arquitectura, funcionalidad, materiales e identidad.

Cada proyecto plantea preguntas diferentes. Y precisamente ahí empieza el diseño.

Cómo diseñar un stand que conecte con las personas

En una feria, todas las marcas compiten por lo mismo: captar la atención del visitante. Sin embargo, el éxito de un stand no depende únicamente de su tamaño o de su presupuesto, sino de su capacidad para comunicar una idea de forma clara y generar una experiencia coherente con la identidad de la marca.

Un buen stand no es un objeto aislado. Es una pieza de arquitectura efímera diseñada para atraer, orientar y facilitar el encuentro entre una empresa y su público.

En VOLUMEN DOS entendemos cada proyecto como un ejercicio de diseño espacial donde arquitectura, comunicación y funcionalidad forman parte de una misma estrategia.

Arquitectura efímera con una idea detrás

Antes de dibujar un plano o elegir un material, definimos una pregunta muy sencilla:

¿Qué queremos que sienta y recuerde el visitante?

La respuesta condiciona todas las decisiones posteriores.

La distribución del espacio, la relación entre zonas abiertas y privadas, la iluminación, los recorridos o la elección de los materiales deben responder a un concepto común.

Cuando el diseño tiene una idea clara detrás, el visitante la percibe incluso sin ser consciente.

Diseñar para comunicar

Un stand es mucho más que un soporte comercial.

Es una oportunidad para explicar quién es una marca.

Por eso entendemos el diseño espacial como una herramienta de comunicación.

Cada elemento —la arquitectura, el mobiliario, la gráfica, la iluminación o los contenidos audiovisuales— debe contribuir a construir un relato coherente y fácilmente reconocible.

El caso del stand de Royal Bliss

Uno de los retos más interesantes en arquitectura efímera consiste en trasladar la personalidad de una marca a un espacio temporal.

En el proyecto desarrollado para Royal Bliss en el Fòrum Gastronòmic de Girona, el objetivo era crear un entorno contemporáneo, abierto y reconocible que invitara al visitante a detenerse, descubrir la marca e interactuar con ella de una forma natural.

Sostenibilidad y reutilización

La arquitectura efímera también evoluciona hacia modelos más responsables.

Diseñar estructuras modulares, utilizar materiales reutilizables y facilitar el montaje y desmontaje permite reducir el impacto ambiental sin limitar las posibilidades creativas.

Hoy, la innovación no consiste únicamente en incorporar tecnología, sino también en proyectar espacios capaces de adaptarse a diferentes contextos y usos.

Del stand al espacio permanente

Muchas de las estrategias utilizadas en arquitectura efímera también se aplican a hoteles, oficinas o espacios expositivos.

En todos ellos existe un mismo objetivo: crear lugares capaces de comunicar una identidad, facilitar la experiencia del usuario y responder de forma precisa a las necesidades de quienes los utilizan.

Espacios que permanecen en la memoria

El mejor stand no es necesariamente el más grande ni el más llamativo.

Es aquel que consigue establecer una conexión entre una marca y las personas que la visitan.

En VOLUMEN DOS desarrollamos proyectos de arquitectura efímera, diseño de stands y espacios expositivos donde cada decisión responde a una idea clara y cada detalle forma parte de una experiencia coherente.

Tendencias de interiorismo en Barcelona

La arquitectura de interiores ha evolucionado mucho más allá de la estética. Hoy, diseñar un espacio significa comprender cómo será vivido, cómo se recorrerá y qué sensaciones transmitirá a quienes lo utilizan.

En ciudades como Barcelona, donde conviven patrimonio, innovación y creatividad, la arquitectura de interiores se ha convertido en una herramienta capaz de transformar hoteles, oficinas, viviendas, espacios culturales y proyectos expositivos en lugares con una identidad propia.

En VOLUMEN DOS entendemos cada proyecto como una oportunidad para crear espacios funcionales, contemporáneos y duraderos, donde arquitectura, interiorismo y diseño trabajan como un único lenguaje.

Espacios pensados para las personas

Todo proyecto comienza entendiendo el contexto.

Cómo será utilizado.

Quién lo habitará.

Qué emociones queremos despertar.

La distribución, la luz, los materiales o la relación entre los diferentes espacios no son decisiones aisladas; forman parte de una estrategia de diseño que busca mejorar la experiencia de las personas.

Esta manera de entender el proyecto permite desarrollar espacios capaces de adaptarse a nuevas formas de trabajar, vivir o relacionarse.

Sostenibilidad y materialidad

La sostenibilidad ya no es una tendencia, sino una forma de proyectar.

Seleccionar materiales duraderos, optimizar los recursos y diseñar espacios flexibles contribuye a reducir el impacto ambiental y a prolongar la vida útil de cada intervención.

En nuestros proyectos, la elección de los materiales responde tanto a criterios técnicos como estéticos, buscando siempre un equilibrio entre funcionalidad, confort y calidad arquitectónica.

Museografía y espacios expositivos

En museos, centros de interpretación y exposiciones temporales, el espacio se convierte en una herramienta narrativa capaz de guiar al visitante y reforzar el contenido.

En proyectos como CosmoCaixa, el diseño espacial no solo organiza el recorrido, sino que ayuda a construir una experiencia coherente entre arquitectura, iluminación, gráfica y contenido.

La museografía contemporánea exige integrar disciplinas muy diferentes para conseguir que el visitante comprenda, descubra e interactúe con el espacio de una forma natural.

Diseño para hoteles, oficinas y espacios corporativos

Cada tipología requiere una respuesta distinta.

En hoteles, el objetivo es generar espacios acogedores y memorables sin renunciar a la funcionalidad.

En oficinas, crear entornos flexibles que favorezcan la colaboración y el bienestar.

En espacios comerciales o corporativos, reforzar la identidad de la marca mediante el diseño.

Aunque cada proyecto sea diferente, todos comparten un mismo punto de partida: comprender las necesidades reales del cliente antes de empezar a diseñar.

Arquitectura de interiores en Barcelona con una mirada global

Barcelona continúa siendo una referencia internacional en arquitectura y diseño.

Su capacidad para combinar tradición, innovación y sensibilidad mediterránea inspira proyectos donde la funcionalidad convive con una fuerte identidad estética.

En VOLUMEN DOS desarrollamos proyectos de arquitectura, interiorismo y diseño espacial para clientes públicos y privados, acompañando cada proceso desde la idea inicial hasta su ejecución, con una visión integral y un cuidado especial por el detalle.


Narrativa y arquitectura museográfica

La arquitectura museográfica va mucho más allá de diseñar el espacio que contiene una exposición. El espacio forma parte del propio discurso: organiza los contenidos, construye recorridos y determina la manera en que el visitante descubre, comprende y se relaciona con aquello que se expone.

En VOLUMEN DOS entendemos la museografía como un ejercicio de equilibrio entre espacio, contenido y visitante. Cada proyecto parte de una historia que debe ser contada y de la búsqueda de los recursos espaciales, gráficos, lumínicos o interactivos más adecuados para hacerlo.

El espacio también cuenta historias

En un proyecto museográfico, la narrativa no se construye únicamente a través de textos, imágenes u objetos. La arquitectura también comunica.

La escala de los espacios, la secuencia del recorrido, la iluminación, los materiales, la gráfica o la manera de presentar una pieza pueden generar diferentes ritmos y niveles de atención.

Diseñar una exposición implica, por tanto, pensar en cómo se mueve el visitante y en qué descubre en cada momento. El recorrido se convierte en una herramienta narrativa capaz de ordenar contenidos complejos y hacerlos más accesibles.

Diseñar alrededor del contenido

Uno de los principales retos de la museografía consiste precisamente en encontrar el equilibrio entre diseño y contenido.

El espacio debe tener identidad, pero nunca competir con aquello que pretende explicar.

En proyectos culturales y científicos, esta relación resulta especialmente importante. El diseño puede ayudar a establecer jerarquías, contextualizar la información y facilitar la comprensión de conceptos que, presentados de otra manera, podrían resultar abstractos o complejos.

Nuestra experiencia en proyectos expositivos para CosmoCaixa Barcelona nos ha permitido trabajar precisamente en este punto de encuentro entre arquitectura, divulgación y experiencia del visitante.

Tecnología al servicio de la experiencia

Los recursos digitales han ampliado enormemente las posibilidades de la museografía contemporánea.

Proyecciones, audiovisuales, instalaciones interactivas o sistemas multimedia permiten introducir nuevas capas de información y nuevas formas de participación.

Pero incorporar tecnología no debería ser un objetivo en sí mismo.

Su valor aparece cuando ayuda a explicar mejor un contenido, despierta la curiosidad o permite al visitante relacionarse con la exposición de una manera que el espacio físico por sí solo no podría ofrecer.

La tecnología funciona cuando forma parte del relato, no cuando simplemente se añade al espacio.

Materialidad, iluminación y atmósfera

No toda innovación tiene que ser digital.

La elección de un material, una solución constructiva, la forma de iluminar una pieza o incluso la ausencia deliberada de elementos pueden ser recursos museográficos igual de importantes.

En una exposición, cada decisión condiciona la percepción del visitante.

Por eso trabajamos la arquitectura, la gráfica, la iluminación y los elementos expositivos como partes de un mismo sistema, buscando que el conjunto tenga un lenguaje coherente y que cada recurso responda a una razón.

Del museo a otros espacios expositivos

Los principios de la museografía pueden trasladarse también a exposiciones temporales, centros de interpretación, instalaciones culturales o espacios de marca.

Aunque los objetivos sean distintos, todos comparten una misma pregunta: ¿cómo transformar un contenido en una experiencia espacial?

Esta manera de trabajar también está presente en la arquitectura efímera y el diseño de stands, donde el espacio debe ser capaz de comunicar una identidad y establecer una relación con el visitante en muy poco tiempo.

Aquí sí podemos introducir un enlace interno al artículo anterior sobre diseño de stands, creando una relación natural entre los contenidos del Journal.

Arquitectura museográfica: diseñar para descubrir

Un buen proyecto museográfico no debería imponerse al contenido, sino ayudar a descubrirlo.

Cuando arquitectura, narrativa, iluminación, gráfica y tecnología trabajan en una misma dirección, el espacio deja de ser únicamente el escenario de la exposición y pasa a formar parte de la experiencia.

En VOLUMEN DOS desarrollamos proyectos de museografía y diseño expositivo buscando precisamente ese equilibrio: crear espacios que comuniquen, despierten la curiosidad y permitan al visitante establecer su propia relación con los contenidos.


Diseño de oficinas para nuevas formas de trabajar

La forma de trabajar ha cambiado y, con ella, también lo han hecho las oficinas. Hoy un espacio de trabajo debe responder a situaciones muy diferentes: momentos de concentración, reuniones, conversaciones informales, trabajo en equipo o simplemente la necesidad de cambiar de lugar a lo largo del día.

El diseño de oficinas ya no consiste únicamente en distribuir puestos de trabajo. Se trata de entender cómo funciona una empresa, cómo se relacionan las personas que forman parte de ella y qué necesita el espacio para acompañarlas.

Flexibilidad antes que espacios rígidos

Una de las transformaciones más interesantes del espacio de trabajo es la desaparición de distribuciones excesivamente rígidas.

Las oficinas contemporáneas combinan áreas abiertas con zonas de concentración, salas de reunión, espacios informales y lugares que pueden adaptarse a distintos usos. No existe una única fórmula: la distribución debe responder a la manera de trabajar de cada equipo.

Para nosotros, la flexibilidad no significa crear un espacio completamente abierto, sino ofrecer diferentes formas de habitar la oficina a lo largo del día.

Bienestar, luz y materialidad

La calidad de un espacio de trabajo también depende de aspectos que a veces pasan desapercibidos: la iluminación, la acústica, los materiales, el confort térmico o la relación con elementos naturales.

Una buena iluminación, materiales agradables y una acústica cuidada pueden transformar completamente la percepción de una oficina.

El objetivo es encontrar un equilibrio entre funcionalidad y bienestar, creando espacios donde las personas puedan trabajar cómodamente sin renunciar a una identidad propia.

Una oficina también comunica

El espacio de trabajo forma parte de la identidad de una empresa.

Materiales, colores, iluminación, mobiliario y gráfica pueden trasladar los valores de una marca al espacio sin necesidad de convertir la oficina en un ejercicio de identidad corporativa literal.

En proyectos como Prat International Brands, el interiorismo se convierte así en una herramienta para construir un entorno coherente con la empresa y, al mismo tiempo, crear un lugar pensado para quienes lo utilizan cada día.

Diseñar también los espacios intermedios

No todo ocurre alrededor de una mesa de trabajo.

Pasillos, zonas comunes, puntos de encuentro, áreas de descanso o pequeños espacios informales pueden tener tanta importancia como los propios puestos de trabajo. Son lugares donde se producen conversaciones espontáneas, encuentros entre equipos y otras formas de relación que también forman parte de la vida de una oficina.

Diseñar estos espacios intermedios permite que el proyecto funcione como un conjunto y no como una sucesión de áreas independientes.

La experiencia de otras disciplinas

En VOLUMEN DOS trabajamos entre la arquitectura, el interiorismo, las exposiciones y el diseño. Esa convivencia entre disciplinas también influye en nuestra manera de abordar los espacios de trabajo.

La museografía nos ha enseñado a pensar en recorridos y narrativas; el diseño expositivo, a comunicar a través del espacio; y los proyectos efímeros, a experimentar con materiales y soluciones capaces de transformar rápidamente un lugar.

No se trata de convertir una oficina en una exposición, sino de aplicar aprendizajes de diferentes disciplinas para encontrar soluciones menos previsibles.

Oficinas pensadas para las personas

No creemos que exista un modelo de oficina válido para todas las empresas.

Antes de diseñar es necesario entender cómo trabaja un equipo, qué relaciones se producen dentro de la organización y cómo puede evolucionar con el tiempo. A partir de ahí, arquitectura e interiorismo pueden ayudar a crear espacios más flexibles, cómodos y coherentes con la identidad de cada empresa.

Porque una oficina no es únicamente un lugar donde trabajar. Es un espacio que se habita durante muchas horas y que forma parte de la cultura de una organización.

Museografía en CosmoCaixa: diseñar para descubrir

Diseñar una exposición significa mucho más que organizar contenidos dentro de un espacio. Significa pensar cómo se descubren, cómo se relacionan entre ellos y cómo el visitante los experimenta a medida que avanza.

En un museo de ciencia como CosmoCaixa, esta relación entre espacio, contenido y visitante adquiere una dimensión especialmente interesante. La museografía debe ser capaz de acercar conceptos complejos, despertar la curiosidad y convertir el recorrido en una experiencia activa.

En VOLUMEN DOS hemos tenido la oportunidad de desarrollar diferentes proyectos expositivos para CosmoCaixa, trabajando desde escalas, contenidos y formatos muy distintos. Esa experiencia nos ha permitido explorar cómo museografía, arquitectura, narrativa, interacción y diseño pueden trabajar conjuntamente para comunicar.

El espacio también cuenta

Una exposición tiene un contenido, pero también tiene un ritmo.

La posición de una pieza, una pausa en el recorrido, un cambio de escala, la iluminación o la manera en que aparece determinada información pueden modificar completamente nuestra percepción de aquello que estamos viendo.

Por eso entendemos la arquitectura museográfica como una parte activa de la narración. El espacio no es únicamente el soporte de una exposición: ayuda a ordenar los contenidos, establecer jerarquías y construir una secuencia que acompaña al visitante.

MateMiFaSol: experimentar para comprender

En MateMiFaSol. Un viaje sonoro del caos al cosmos, la exposición explora las conexiones entre música y matemáticas a través de un recorrido interactivo organizado en diferentes ámbitos.

Para un proyecto de estas características, la museografía tiene la oportunidad de convertir conceptos abstractos en experiencias que pueden escucharse, observarse y experimentarse.

El espacio, el sonido, los recursos expositivos y el recorrido forman parte de una misma narrativa que acerca el contenido al visitante desde la experimentación y la curiosidad.

TOP CIENCIA: museografía dentro de la exposición permanente

Nuestra colaboración con CosmoCaixa también se extiende a su exposición permanente.

TOP CIENCIA, integrado en la Sala Universo, plantea un contexto diferente al de una exposición temporal. Sala Universo forma parte del recorrido permanente de CosmoCaixa y propone aproximarse a la ciencia desde distintos ámbitos de conocimiento.

Trabajar dentro de una exposición permanente implica pensar el proyecto como parte de un sistema mayor: relacionarse con el recorrido existente, integrarse en su lenguaje y, al mismo tiempo, construir una identidad propia para el contenido.

Es otra manera de entender la museografía: diseñar un espacio que funciona por sí mismo y, a la vez, forma parte de una narrativa más amplia.

Robots: tecnología, interacción y narrativa

En Robots. Los humanos y las máquinas, la museografía aborda la relación entre las personas y la tecnología a través de un recorrido que invita a observar cómo ha evolucionado nuestra fascinación por los autómatas y los robots.

En un proyecto de estas características, el reto está en conseguir que contenido, piezas, recursos audiovisuales, tecnología y espacio formen parte de una misma narrativa. La interacción no aparece como un elemento añadido, sino como una herramienta para acercar determinados conceptos al visitante y favorecer una relación más activa con la exposición.

Para VOL2, proyectos como Robots son también una oportunidad para explorar cómo la arquitectura expositiva puede convivir con recursos tecnológicos sin perder de vista lo esencial: el contenido y la experiencia del visitante.

Diferentes contenidos, diferentes formas de exponer

No existe una única manera de diseñar una exposición.

La naturaleza del contenido determina buena parte de las decisiones espaciales. Una exposición científica e interactiva requiere una aproximación diferente a una exposición donde la imagen y la contemplación son protagonistas.

Nuestra experiencia en proyectos como Génesis, de Sebastião Salgado, nos ha permitido trabajar desde esta otra perspectiva. La exposición reúne el trabajo fotográfico de Salgado alrededor de paisajes, fauna y comunidades humanas, planteando una reflexión sobre el planeta y su preservación.

En un proyecto de estas características, la museografía debe encontrar el equilibrio entre construir un recorrido y dejar espacio a la propia obra. La arquitectura, la iluminación, las proporciones y las secuencias ayudan a establecer el ritmo sin competir con las fotografías.

Tecnología cuando tiene sentido

La tecnología ofrece enormes posibilidades dentro de los espacios expositivos, pero no debería convertirse en un objetivo en sí misma.

Pantallas, audiovisuales, mecanismos interactivos o instalaciones digitales funcionan cuando ayudan a comprender, experimentar o descubrir algo que de otra manera sería difícil explicar.

En museografía, cada recurso debe responder al contenido. Algunas exposiciones necesitan interacción; otras, silencio. Algunas invitan a experimentar; otras necesitan detenerse y observar.

El diseño debe saber cuándo intervenir y cuándo desaparecer.

Materialidad, luz y recorrido

La museografía también se construye mediante decisiones aparentemente sencillas.

Un material puede acercarnos a un determinado universo; la iluminación puede dirigir la mirada; una estructura puede organizar el recorrido y un cambio de escala puede indicar que estamos entrando en un nuevo capítulo.

Arquitectura, gráfica, iluminación, materiales, tecnología y contenido no deberían entenderse como capas independientes, sino como partes de una misma experiencia.

Diseñar para diferentes formas de mirar

No todos los visitantes recorren una exposición de la misma manera.

Algunos leen cada contenido. Otros experimentan. Algunos se detienen ante una pieza concreta y otros construyen su propia lectura a partir del recorrido.

Diseñar teniendo en cuenta esas diferentes maneras de aproximarse al conocimiento permite crear exposiciones más abiertas y capaces de conectar con públicos diversos.

Los proyectos desarrollados para CosmoCaixa y CaixaForum nos han permitido trabajar precisamente con esa diversidad: desde contenidos científicos e interactivos hasta exposiciones donde la fotografía es la protagonista, pasando por intervenciones integradas en espacios permanentes.

La museografía como parte de nuestra manera de diseñar

En VOLUMEN DOS trabajamos entre la arquitectura, el interiorismo, las exposiciones y el diseño. Esa convivencia entre disciplinas hace que lo aprendido en un proyecto pueda trasladarse al siguiente.

La museografía nos ha enseñado a pensar especialmente en recorridos, tiempos, contenidos y formas de comunicar a través del espacio. Una manera de trabajar que también trasladamos a proyectos de interiorismo, espacios corporativos o instalaciones efímeras.

Porque, independientemente de la escala o la disciplina, muchas veces el punto de partida es el mismo:

entender qué queremos contar y encontrar la mejor manera de hacerlo a través del espacio.

Girona y el Empordà: diseño conectado con el lugar

Girona y el Empordà tienen una manera particular de relacionar arquitectura, paisaje y forma de vivir. Masías, antiguas casas de pueblo, viviendas contemporáneas y proyectos vinculados a la hostelería conviven en un territorio donde la identidad de los espacios tiene un peso especial.

El interiorismo en Girona y el Empordà parte muchas veces de esa realidad: intervenir sin borrar lo que ya existe, entender el contexto y encontrar un equilibrio entre arquitectura, funcionalidad y una manera contemporánea de habitar.

En VOUMEN DOS trabajamos entre Barcelona, Girona y el Empordà, una zona con la que tenemos una relación especialmente cercana. Estar presentes en el territorio nos permite conocer su arquitectura, sus materiales y también una forma de vida muy vinculada al paisaje y a la relación entre interior y exterior.

Diseñar desde el lugar

No entendemos el interiorismo como la aplicación de un estilo determinado.

Cada proyecto parte del edificio, de su entorno y de las personas que van a habitarlo. En Girona y especialmente en el Empordà encontramos con frecuencia arquitecturas con una fuerte personalidad: muros de piedra, estructuras de madera, cerámica, bóvedas, grandes espesores o construcciones agrícolas que han ido transformándose con el tiempo.

Cuando estos elementos existen y tienen valor, nos interesa conservarlos y hacerlos convivir con intervenciones contemporáneas.

El objetivo no es recrear una imagen tradicional del Empordà, sino trabajar con su identidad sin renunciar a una mirada actual.

Reformar sin borrar la historia

La rehabilitación de masías, casas de pueblo y construcciones existentes plantea uno de los retos que más nos interesan como estudio: decidir qué conservar, qué transformar y qué incorporar.

Un buen proyecto de interiorismo y reforma en el Empordà puede recuperar materiales originales y, al mismo tiempo, mejorar la distribución, introducir más luz natural, abrir la vivienda hacia el exterior o adaptar espacios concebidos hace décadas —o siglos— a las necesidades actuales.

La intervención contemporánea no tiene por qué competir con la arquitectura original. En muchas ocasiones, precisamente el contraste entre ambas es lo que aporta carácter al proyecto.

Can Pahirasa: transformar un antiguo pajar

Un ejemplo de esta manera de trabajar es Can Pahirasa, un antiguo pajar del Empordà transformado en refugio.

En proyectos como este, el punto de partida no es imponer una estética nueva, sino comprender las cualidades de la construcción existente y aprovecharlas para crear otra manera de habitarla.

La materialidad, las proporciones, la luz y la relación con el paisaje pasan a formar parte del proyecto de interiorismo.

La arquitectura existente deja de ser una limitación para convertirse en el origen del diseño.

Una manera de vivir muy vinculada al exterior

Una de las características que más nos interesa de la arquitectura del Empordà es la relación entre casa y paisaje.

Porches, patios, terrazas y jardines hacen que los límites entre interior y exterior sean menos evidentes. El proyecto de interiorismo debe entender también esos espacios y establecer una continuidad entre arquitectura, materiales y entorno.

La elección de pavimentos, carpinterías, iluminación o mobiliario puede contribuir a esa continuidad sin necesidad de que todo tenga el mismo lenguaje.

El resultado son viviendas pensadas no solo desde su imagen, sino desde cómo se viven a lo largo del día y de las estaciones.

Materiales que envejecen bien

Piedra, madera, cerámica, cal, fibras naturales o metales pueden formar parte del lenguaje de un proyecto sin convertirse necesariamente en una declaración de estilo rústico.

Nos interesan especialmente los materiales honestos, aquellos capaces de adquirir carácter con el uso y el paso del tiempo.

Combinados con elementos contemporáneos y una paleta contenida, permiten crear interiores cálidos y serenos que mantienen una relación natural con la arquitectura y el paisaje de Girona y el Empordà.

Más allá de la vivienda

El territorio también cuenta con una importante presencia de hoteles, restaurantes, alojamientos y espacios vinculados al turismo y la gastronomía, donde el interiorismo desempeña un papel fundamental.

En estos proyectos, además de resolver cuestiones funcionales, el espacio tiene que construir una identidad y transmitir una determinada manera de entender el lugar.

Nuestra experiencia en interiorismo, arquitectura y diseño de espacios nos permite abordar estos proyectos desde una visión global: distribución, materiales, iluminación, mobiliario, gráfica y experiencia del usuario forman parte de una misma propuesta.

Interiorismo en el Empordà sin tópicos

El Empordà tiene una identidad muy reconocible y precisamente por eso creemos que trabajar aquí exige evitar fórmulas preconcebidas.

No todas las casas necesitan piedra vista, madera envejecida o una estética deliberadamente mediterránea. Cada arquitectura y cada cliente requieren una respuesta diferente.

Para nosotros, diseñar en este territorio significa observar antes de intervenir: comprender la arquitectura, el paisaje y la manera en que se utilizará el espacio para construir un proyecto con identidad propia.

Un estudio de interiorismo entre Barcelona, Girona y el Empordà

Trabajar desde el territorio nos permite acompañar de cerca proyectos en Girona, el Baix Empordà y el Alt Empordà, tanto en obra nueva como en reformas y rehabilitaciones.

Desde VOLUMEN DOS entendemos cada proyecto como un diálogo entre lo que ya existe y lo que todavía puede suceder.

En un lugar con tanta identidad arquitectónica y paisajística como el Empordà, nuestro objetivo no es diseñar espacios que simplemente parezcan del Empordà, sino crear espacios contemporáneos que pertenezcan al lugar.


Interiorismo en Begur: espacios abiertos al paisaje

Diseñar una vivienda en Begur significa trabajar con un paisaje que inevitablemente forma parte del proyecto. La luz, la vegetación, las vistas, las terrazas y la vida exterior condicionan la manera de entender los espacios interiores.

En VOLUMEN DOS hemos desarrollado proyectos de interiorismo y espacios exteriores en Begur, incluyendo intervenciones en viviendas y zonas de piscina. Una experiencia que nos ha permitido trabajar la relación entre arquitectura, interior y paisaje desde una mirada contemporánea y alejada de soluciones excesivamente decorativas.

  1. Una arquitectura que continúa hacia el exterior

En muchas viviendas de Begur, el exterior no es un espacio secundario. Durante buena parte del año, terrazas, porches, jardines y piscinas funcionan como una prolongación natural de la casa.

Por eso nos interesa plantear interior y exterior como partes de un mismo proyecto.

La continuidad de los pavimentos, la elección de los materiales, las visuales desde el interior, la iluminación o la posición del mobiliario pueden ayudar a difuminar los límites entre ambos espacios y conseguir que la vivienda se perciba de una forma mucho más amplia y natural.

  1. La piscina como parte del paisaje

Una piscina puede ser mucho más que un elemento añadido al jardín. Su posición, proporción, materialidad y relación con la arquitectura pueden transformar completamente la manera en que se percibe el exterior de una vivienda.

En uno de nuestros proyectos en Illa Roja, Begur, diseñamos una piscina desbordante orientada hacia el paisaje y las vistas a las Illes Medes. La intención era que el límite del agua prácticamente desapareciera y que, desde la vivienda y las zonas exteriores, la piscina se fundiera visualmente con el horizonte.

El proyecto buscaba precisamente esa continuidad: arquitectura, agua y paisaje entendidos como una misma composición, evitando que la piscina se percibiera como un elemento independiente.

Este tipo de intervenciones resume bien nuestra manera de abordar los espacios exteriores. No se trata únicamente de diseñar una piscina, sino de entender qué relación establece con la vivienda, cómo se contempla desde el interior, cómo se vive a su alrededor y de qué manera puede integrarse en un entorno tan singular como el de Begur.


  1. Materiales que pertenecen al lugar

rabajar en el Empordà no significa necesariamente recurrir a un lenguaje rústico.

Nos interesa más observar el lugar y trabajar con materiales capaces de dialogar con él: piedra, madera, cerámica, morteros, tejidos naturales o superficies minerales pueden convivir con una arquitectura muy contemporánea.

La clave está en encontrar un equilibrio entre materialidad, luz y proporción, evitando reproducir una estética mediterránea de forma literal.

El resultado debe sentirse natural en Begur, pero también responder a la arquitectura concreta de cada vivienda y a la manera de vivir de quienes la habitan.

  1. Luz, sombra y vegetación

En un entorno mediterráneo, proyectar también significa trabajar con el sol.

Porches, pérgolas, vegetación y elementos de sombra ayudan a controlar la luz y permiten utilizar los espacios exteriores durante más meses del año. Al mismo tiempo, la vegetación puede aportar privacidad, acompañar la arquitectura y suavizar la transición entre la vivienda y el paisaje.

La iluminación artificial debería continuar esa misma lógica: menos protagonismo de la luminaria y más atención a la atmósfera.

En exteriores nos interesa una iluminación cálida y contenida, capaz de acompañar recorridos, vegetación y arquitectura sin convertir el jardín en un espacio excesivamente iluminado.

  1. Interiorismo en Begur sin recurrir a tópicos

Begur tiene una identidad arquitectónica y paisajística muy potente. Precisamente por eso creemos que no es necesario enfatizarla constantemente a través de la decoración.

Una vivienda puede ser mediterránea sin recurrir a una colección de códigos reconocibles.

Preferimos trabajar desde la arquitectura, los materiales, la luz y la relación con el exterior para crear espacios serenos, contemporáneos y conectados con el lugar.

  1. Diseñar una forma de vivir

Un proyecto residencial no consiste únicamente en conseguir una buena imagen.

Implica entender cómo se entra en la casa, dónde se reúne la familia, cómo se utiliza la cocina, qué ocurre cuando llegan invitados, cómo se conecta el salón con la terraza o qué relación queremos establecer entre una habitación y el paisaje.

En viviendas donde el exterior tiene tanta importancia como en Begur, esta manera de pensar el proyecto resulta todavía más evidente.

Interior, terraza, jardín y piscina pueden formar parte de una misma experiencia espacial.

  1. VOLUMEN DOS en Begur y el Empordà

En VOLUMEN DOS trabajamos entre Barcelona, Girona y el Empordà, desarrollando proyectos de arquitectura interior, viviendas, hoteles y otros espacios.

Nuestra experiencia en Begur forma parte de esta relación con el territorio y de una manera de trabajar basada en entender primero el lugar para después intervenir en él.

No buscamos que todos nuestros proyectos tengan un mismo estilo. Nos interesa que cada uno encuentre su propia relación entre arquitectura, interior y paisaje.

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Interiorismo en Barcelona: espacios con identidad

El interiorismo en Barcelona vive un momento especialmente interesante. La convivencia entre arquitectura existente, nuevas formas de habitar y trabajar, y una creciente atención por los materiales y la sostenibilidad está dando lugar a espacios cada vez más personales y alejados de soluciones estandarizadas.

Un proyecto de interiorismo contemporáneo no consiste únicamente en transformar la estética de un espacio. Implica entender cómo se utiliza, quién lo habita y qué necesidades debe resolver para construir una propuesta coherente entre arquitectura, funcionalidad, materialidad e identidad.

En VOLUMEN DOS abordamos cada proyecto desde esa mirada global, trabajando desde el concepto inicial hasta la definición de los diferentes elementos que configuran el espacio.

  1. Diseñar desde el espacio existente

Barcelona cuenta con un patrimonio arquitectónico muy diverso. Viviendas del Eixample, edificios industriales, locales comerciales o construcciones contemporáneas plantean situaciones completamente diferentes.

Antes de transformar un espacio es importante entenderlo.

La distribución original, la entrada de luz natural, las proporciones, los materiales existentes o determinados elementos arquitectónicos pueden convertirse en el punto de partida del proyecto.

No siempre se trata de eliminar lo anterior para crear algo nuevo. En muchas ocasiones, la intervención más interesante surge precisamente del diálogo entre lo existente y lo contemporáneo.

  1. Funcionalidad antes que tendencias

Las tendencias cambian. La forma en que utilizamos los espacios también.

Por eso, un proyecto de interiorismo debe responder primero a las necesidades reales de sus usuarios.

Una buena distribución puede mejorar la circulación, aprovechar mejor la luz natural, generar nuevas relaciones entre diferentes zonas y permitir que un mismo espacio evolucione con el tiempo.

El diseño aparece después como una consecuencia de esas decisiones, no únicamente como una cuestión estética.

  1. Materiales, iluminación y atmósfera

Los materiales tienen una enorme capacidad para definir el carácter de un interior.

Madera, piedra, cerámica, metal, textiles o revestimientos continuos generan diferentes sensaciones y permiten establecer relaciones entre arquitectura, mobiliario y luz.

La iluminación forma parte de ese mismo proceso. Combinar correctamente luz natural, iluminación general, luz indirecta y puntos de acento permite transformar completamente la percepción de un espacio a lo largo del día.

Más que acumular materiales o recursos decorativos, buscamos trabajar con una paleta coherente y suficientemente contenida para construir espacios con identidad y capaces de mantenerse vigentes con el paso del tiempo.

  1. Interiorismo residencial, hotelero y corporativo

Cada tipología plantea necesidades diferentes.

En una vivienda, el proyecto parte de la manera de vivir de sus habitantes. En un hotel, además del confort, intervienen cuestiones como la experiencia del huésped, la identidad del establecimiento, el mantenimiento o la durabilidad de los materiales.

Los espacios de trabajo requieren otra mirada: distribución, acústica, iluminación, concentración, colaboración y flexibilidad forman parte de una misma estrategia.

Proyectos de VOLUMEN DOS como Vivienda XLL en Sant Cugat, ZERO Hostel en Barcelona o nuestros proyectos de espacios corporativos muestran diferentes maneras de abordar el interiorismo desde una misma metodología: entender primero las necesidades para después construir una respuesta espacial propia.

Aquí pondría enlaces internos a esos proyectos en lugar de introducir sus nombres artificialmente como hacía el artículo original.

  1. Sostenibilidad desde el proyecto

La sostenibilidad en interiorismo va más allá de incorporar materiales reciclados.

También significa conservar cuando es posible, seleccionar materiales duraderos, trabajar con proveedores cercanos, reducir intervenciones innecesarias y diseñar soluciones capaces de mantenerse y adaptarse con el tiempo.

Un proyecto bien pensado puede reducir recursos tanto durante su ejecución como durante toda la vida útil del espacio.

  1. Interiorismo pensado para las personas

Más allá de estilos o tendencias, el objetivo del interiorismo sigue siendo crear espacios que funcionen y tengan sentido para quienes los utilizan.

En VOL2 desarrollamos proyectos de interiorismo en Barcelona y otros lugares partiendo de cada contexto, evitando soluciones predeterminadas y buscando un equilibrio entre arquitectura, funcionalidad, materiales e identidad.

Cada proyecto plantea preguntas diferentes. Y precisamente ahí empieza el diseño.

Tendencias de interiorismo en Barcelona

La arquitectura de interiores ha evolucionado mucho más allá de la estética. Hoy, diseñar un espacio significa comprender cómo será vivido, cómo se recorrerá y qué sensaciones transmitirá a quienes lo utilizan.

En ciudades como Barcelona, donde conviven patrimonio, innovación y creatividad, la arquitectura de interiores se ha convertido en una herramienta capaz de transformar hoteles, oficinas, viviendas, espacios culturales y proyectos expositivos en lugares con una identidad propia.

En VOLUMEN DOS entendemos cada proyecto como una oportunidad para crear espacios funcionales, contemporáneos y duraderos, donde arquitectura, interiorismo y diseño trabajan como un único lenguaje.

Espacios pensados para las personas

Todo proyecto comienza entendiendo el contexto.

Cómo será utilizado.

Quién lo habitará.

Qué emociones queremos despertar.

La distribución, la luz, los materiales o la relación entre los diferentes espacios no son decisiones aisladas; forman parte de una estrategia de diseño que busca mejorar la experiencia de las personas.

Esta manera de entender el proyecto permite desarrollar espacios capaces de adaptarse a nuevas formas de trabajar, vivir o relacionarse.

Sostenibilidad y materialidad

La sostenibilidad ya no es una tendencia, sino una forma de proyectar.

Seleccionar materiales duraderos, optimizar los recursos y diseñar espacios flexibles contribuye a reducir el impacto ambiental y a prolongar la vida útil de cada intervención.

En nuestros proyectos, la elección de los materiales responde tanto a criterios técnicos como estéticos, buscando siempre un equilibrio entre funcionalidad, confort y calidad arquitectónica.

Museografía y espacios expositivos

En museos, centros de interpretación y exposiciones temporales, el espacio se convierte en una herramienta narrativa capaz de guiar al visitante y reforzar el contenido.

En proyectos como CosmoCaixa, el diseño espacial no solo organiza el recorrido, sino que ayuda a construir una experiencia coherente entre arquitectura, iluminación, gráfica y contenido.

La museografía contemporánea exige integrar disciplinas muy diferentes para conseguir que el visitante comprenda, descubra e interactúe con el espacio de una forma natural.

Diseño para hoteles, oficinas y espacios corporativos

Cada tipología requiere una respuesta distinta.

En hoteles, el objetivo es generar espacios acogedores y memorables sin renunciar a la funcionalidad.

En oficinas, crear entornos flexibles que favorezcan la colaboración y el bienestar.

En espacios comerciales o corporativos, reforzar la identidad de la marca mediante el diseño.

Aunque cada proyecto sea diferente, todos comparten un mismo punto de partida: comprender las necesidades reales del cliente antes de empezar a diseñar.

Arquitectura de interiores en Barcelona con una mirada global

Barcelona continúa siendo una referencia internacional en arquitectura y diseño.

Su capacidad para combinar tradición, innovación y sensibilidad mediterránea inspira proyectos donde la funcionalidad convive con una fuerte identidad estética.

En VOLUMEN DOS desarrollamos proyectos de arquitectura, interiorismo y diseño espacial para clientes públicos y privados, acompañando cada proceso desde la idea inicial hasta su ejecución, con una visión integral y un cuidado especial por el detalle.


Diseño de oficinas para nuevas formas de trabajar

La forma de trabajar ha cambiado y, con ella, también lo han hecho las oficinas. Hoy un espacio de trabajo debe responder a situaciones muy diferentes: momentos de concentración, reuniones, conversaciones informales, trabajo en equipo o simplemente la necesidad de cambiar de lugar a lo largo del día.

El diseño de oficinas ya no consiste únicamente en distribuir puestos de trabajo. Se trata de entender cómo funciona una empresa, cómo se relacionan las personas que forman parte de ella y qué necesita el espacio para acompañarlas.

Flexibilidad antes que espacios rígidos

Una de las transformaciones más interesantes del espacio de trabajo es la desaparición de distribuciones excesivamente rígidas.

Las oficinas contemporáneas combinan áreas abiertas con zonas de concentración, salas de reunión, espacios informales y lugares que pueden adaptarse a distintos usos. No existe una única fórmula: la distribución debe responder a la manera de trabajar de cada equipo.

Para nosotros, la flexibilidad no significa crear un espacio completamente abierto, sino ofrecer diferentes formas de habitar la oficina a lo largo del día.

Bienestar, luz y materialidad

La calidad de un espacio de trabajo también depende de aspectos que a veces pasan desapercibidos: la iluminación, la acústica, los materiales, el confort térmico o la relación con elementos naturales.

Una buena iluminación, materiales agradables y una acústica cuidada pueden transformar completamente la percepción de una oficina.

El objetivo es encontrar un equilibrio entre funcionalidad y bienestar, creando espacios donde las personas puedan trabajar cómodamente sin renunciar a una identidad propia.

Una oficina también comunica

El espacio de trabajo forma parte de la identidad de una empresa.

Materiales, colores, iluminación, mobiliario y gráfica pueden trasladar los valores de una marca al espacio sin necesidad de convertir la oficina en un ejercicio de identidad corporativa literal.

En proyectos como Prat International Brands, el interiorismo se convierte así en una herramienta para construir un entorno coherente con la empresa y, al mismo tiempo, crear un lugar pensado para quienes lo utilizan cada día.

Diseñar también los espacios intermedios

No todo ocurre alrededor de una mesa de trabajo.

Pasillos, zonas comunes, puntos de encuentro, áreas de descanso o pequeños espacios informales pueden tener tanta importancia como los propios puestos de trabajo. Son lugares donde se producen conversaciones espontáneas, encuentros entre equipos y otras formas de relación que también forman parte de la vida de una oficina.

Diseñar estos espacios intermedios permite que el proyecto funcione como un conjunto y no como una sucesión de áreas independientes.

La experiencia de otras disciplinas

En VOLUMEN DOS trabajamos entre la arquitectura, el interiorismo, las exposiciones y el diseño. Esa convivencia entre disciplinas también influye en nuestra manera de abordar los espacios de trabajo.

La museografía nos ha enseñado a pensar en recorridos y narrativas; el diseño expositivo, a comunicar a través del espacio; y los proyectos efímeros, a experimentar con materiales y soluciones capaces de transformar rápidamente un lugar.

No se trata de convertir una oficina en una exposición, sino de aplicar aprendizajes de diferentes disciplinas para encontrar soluciones menos previsibles.

Oficinas pensadas para las personas

No creemos que exista un modelo de oficina válido para todas las empresas.

Antes de diseñar es necesario entender cómo trabaja un equipo, qué relaciones se producen dentro de la organización y cómo puede evolucionar con el tiempo. A partir de ahí, arquitectura e interiorismo pueden ayudar a crear espacios más flexibles, cómodos y coherentes con la identidad de cada empresa.

Porque una oficina no es únicamente un lugar donde trabajar. Es un espacio que se habita durante muchas horas y que forma parte de la cultura de una organización.

Girona y el Empordà: diseño conectado con el lugar

Girona y el Empordà tienen una manera particular de relacionar arquitectura, paisaje y forma de vivir. Masías, antiguas casas de pueblo, viviendas contemporáneas y proyectos vinculados a la hostelería conviven en un territorio donde la identidad de los espacios tiene un peso especial.

El interiorismo en Girona y el Empordà parte muchas veces de esa realidad: intervenir sin borrar lo que ya existe, entender el contexto y encontrar un equilibrio entre arquitectura, funcionalidad y una manera contemporánea de habitar.

En VOUMEN DOS trabajamos entre Barcelona, Girona y el Empordà, una zona con la que tenemos una relación especialmente cercana. Estar presentes en el territorio nos permite conocer su arquitectura, sus materiales y también una forma de vida muy vinculada al paisaje y a la relación entre interior y exterior.

Diseñar desde el lugar

No entendemos el interiorismo como la aplicación de un estilo determinado.

Cada proyecto parte del edificio, de su entorno y de las personas que van a habitarlo. En Girona y especialmente en el Empordà encontramos con frecuencia arquitecturas con una fuerte personalidad: muros de piedra, estructuras de madera, cerámica, bóvedas, grandes espesores o construcciones agrícolas que han ido transformándose con el tiempo.

Cuando estos elementos existen y tienen valor, nos interesa conservarlos y hacerlos convivir con intervenciones contemporáneas.

El objetivo no es recrear una imagen tradicional del Empordà, sino trabajar con su identidad sin renunciar a una mirada actual.

Reformar sin borrar la historia

La rehabilitación de masías, casas de pueblo y construcciones existentes plantea uno de los retos que más nos interesan como estudio: decidir qué conservar, qué transformar y qué incorporar.

Un buen proyecto de interiorismo y reforma en el Empordà puede recuperar materiales originales y, al mismo tiempo, mejorar la distribución, introducir más luz natural, abrir la vivienda hacia el exterior o adaptar espacios concebidos hace décadas —o siglos— a las necesidades actuales.

La intervención contemporánea no tiene por qué competir con la arquitectura original. En muchas ocasiones, precisamente el contraste entre ambas es lo que aporta carácter al proyecto.

Can Pahirasa: transformar un antiguo pajar

Un ejemplo de esta manera de trabajar es Can Pahirasa, un antiguo pajar del Empordà transformado en refugio.

En proyectos como este, el punto de partida no es imponer una estética nueva, sino comprender las cualidades de la construcción existente y aprovecharlas para crear otra manera de habitarla.

La materialidad, las proporciones, la luz y la relación con el paisaje pasan a formar parte del proyecto de interiorismo.

La arquitectura existente deja de ser una limitación para convertirse en el origen del diseño.

Una manera de vivir muy vinculada al exterior

Una de las características que más nos interesa de la arquitectura del Empordà es la relación entre casa y paisaje.

Porches, patios, terrazas y jardines hacen que los límites entre interior y exterior sean menos evidentes. El proyecto de interiorismo debe entender también esos espacios y establecer una continuidad entre arquitectura, materiales y entorno.

La elección de pavimentos, carpinterías, iluminación o mobiliario puede contribuir a esa continuidad sin necesidad de que todo tenga el mismo lenguaje.

El resultado son viviendas pensadas no solo desde su imagen, sino desde cómo se viven a lo largo del día y de las estaciones.

Materiales que envejecen bien

Piedra, madera, cerámica, cal, fibras naturales o metales pueden formar parte del lenguaje de un proyecto sin convertirse necesariamente en una declaración de estilo rústico.

Nos interesan especialmente los materiales honestos, aquellos capaces de adquirir carácter con el uso y el paso del tiempo.

Combinados con elementos contemporáneos y una paleta contenida, permiten crear interiores cálidos y serenos que mantienen una relación natural con la arquitectura y el paisaje de Girona y el Empordà.

Más allá de la vivienda

El territorio también cuenta con una importante presencia de hoteles, restaurantes, alojamientos y espacios vinculados al turismo y la gastronomía, donde el interiorismo desempeña un papel fundamental.

En estos proyectos, además de resolver cuestiones funcionales, el espacio tiene que construir una identidad y transmitir una determinada manera de entender el lugar.

Nuestra experiencia en interiorismo, arquitectura y diseño de espacios nos permite abordar estos proyectos desde una visión global: distribución, materiales, iluminación, mobiliario, gráfica y experiencia del usuario forman parte de una misma propuesta.

Interiorismo en el Empordà sin tópicos

El Empordà tiene una identidad muy reconocible y precisamente por eso creemos que trabajar aquí exige evitar fórmulas preconcebidas.

No todas las casas necesitan piedra vista, madera envejecida o una estética deliberadamente mediterránea. Cada arquitectura y cada cliente requieren una respuesta diferente.

Para nosotros, diseñar en este territorio significa observar antes de intervenir: comprender la arquitectura, el paisaje y la manera en que se utilizará el espacio para construir un proyecto con identidad propia.

Un estudio de interiorismo entre Barcelona, Girona y el Empordà

Trabajar desde el territorio nos permite acompañar de cerca proyectos en Girona, el Baix Empordà y el Alt Empordà, tanto en obra nueva como en reformas y rehabilitaciones.

Desde VOLUMEN DOS entendemos cada proyecto como un diálogo entre lo que ya existe y lo que todavía puede suceder.

En un lugar con tanta identidad arquitectónica y paisajística como el Empordà, nuestro objetivo no es diseñar espacios que simplemente parezcan del Empordà, sino crear espacios contemporáneos que pertenezcan al lugar.


Cómo diseñar un stand que conecte con las personas

En una feria, todas las marcas compiten por lo mismo: captar la atención del visitante. Sin embargo, el éxito de un stand no depende únicamente de su tamaño o de su presupuesto, sino de su capacidad para comunicar una idea de forma clara y generar una experiencia coherente con la identidad de la marca.

Un buen stand no es un objeto aislado. Es una pieza de arquitectura efímera diseñada para atraer, orientar y facilitar el encuentro entre una empresa y su público.

En VOLUMEN DOS entendemos cada proyecto como un ejercicio de diseño espacial donde arquitectura, comunicación y funcionalidad forman parte de una misma estrategia.

Arquitectura efímera con una idea detrás

Antes de dibujar un plano o elegir un material, definimos una pregunta muy sencilla:

¿Qué queremos que sienta y recuerde el visitante?

La respuesta condiciona todas las decisiones posteriores.

La distribución del espacio, la relación entre zonas abiertas y privadas, la iluminación, los recorridos o la elección de los materiales deben responder a un concepto común.

Cuando el diseño tiene una idea clara detrás, el visitante la percibe incluso sin ser consciente.

Diseñar para comunicar

Un stand es mucho más que un soporte comercial.

Es una oportunidad para explicar quién es una marca.

Por eso entendemos el diseño espacial como una herramienta de comunicación.

Cada elemento —la arquitectura, el mobiliario, la gráfica, la iluminación o los contenidos audiovisuales— debe contribuir a construir un relato coherente y fácilmente reconocible.

El caso del stand de Royal Bliss

Uno de los retos más interesantes en arquitectura efímera consiste en trasladar la personalidad de una marca a un espacio temporal.

En el proyecto desarrollado para Royal Bliss en el Fòrum Gastronòmic de Girona, el objetivo era crear un entorno contemporáneo, abierto y reconocible que invitara al visitante a detenerse, descubrir la marca e interactuar con ella de una forma natural.

Sostenibilidad y reutilización

La arquitectura efímera también evoluciona hacia modelos más responsables.

Diseñar estructuras modulares, utilizar materiales reutilizables y facilitar el montaje y desmontaje permite reducir el impacto ambiental sin limitar las posibilidades creativas.

Hoy, la innovación no consiste únicamente en incorporar tecnología, sino también en proyectar espacios capaces de adaptarse a diferentes contextos y usos.

Del stand al espacio permanente

Muchas de las estrategias utilizadas en arquitectura efímera también se aplican a hoteles, oficinas o espacios expositivos.

En todos ellos existe un mismo objetivo: crear lugares capaces de comunicar una identidad, facilitar la experiencia del usuario y responder de forma precisa a las necesidades de quienes los utilizan.

Espacios que permanecen en la memoria

El mejor stand no es necesariamente el más grande ni el más llamativo.

Es aquel que consigue establecer una conexión entre una marca y las personas que la visitan.

En VOLUMEN DOS desarrollamos proyectos de arquitectura efímera, diseño de stands y espacios expositivos donde cada decisión responde a una idea clara y cada detalle forma parte de una experiencia coherente.

Narrativa y arquitectura museográfica

La arquitectura museográfica va mucho más allá de diseñar el espacio que contiene una exposición. El espacio forma parte del propio discurso: organiza los contenidos, construye recorridos y determina la manera en que el visitante descubre, comprende y se relaciona con aquello que se expone.

En VOLUMEN DOS entendemos la museografía como un ejercicio de equilibrio entre espacio, contenido y visitante. Cada proyecto parte de una historia que debe ser contada y de la búsqueda de los recursos espaciales, gráficos, lumínicos o interactivos más adecuados para hacerlo.

El espacio también cuenta historias

En un proyecto museográfico, la narrativa no se construye únicamente a través de textos, imágenes u objetos. La arquitectura también comunica.

La escala de los espacios, la secuencia del recorrido, la iluminación, los materiales, la gráfica o la manera de presentar una pieza pueden generar diferentes ritmos y niveles de atención.

Diseñar una exposición implica, por tanto, pensar en cómo se mueve el visitante y en qué descubre en cada momento. El recorrido se convierte en una herramienta narrativa capaz de ordenar contenidos complejos y hacerlos más accesibles.

Diseñar alrededor del contenido

Uno de los principales retos de la museografía consiste precisamente en encontrar el equilibrio entre diseño y contenido.

El espacio debe tener identidad, pero nunca competir con aquello que pretende explicar.

En proyectos culturales y científicos, esta relación resulta especialmente importante. El diseño puede ayudar a establecer jerarquías, contextualizar la información y facilitar la comprensión de conceptos que, presentados de otra manera, podrían resultar abstractos o complejos.

Nuestra experiencia en proyectos expositivos para CosmoCaixa Barcelona nos ha permitido trabajar precisamente en este punto de encuentro entre arquitectura, divulgación y experiencia del visitante.

Tecnología al servicio de la experiencia

Los recursos digitales han ampliado enormemente las posibilidades de la museografía contemporánea.

Proyecciones, audiovisuales, instalaciones interactivas o sistemas multimedia permiten introducir nuevas capas de información y nuevas formas de participación.

Pero incorporar tecnología no debería ser un objetivo en sí mismo.

Su valor aparece cuando ayuda a explicar mejor un contenido, despierta la curiosidad o permite al visitante relacionarse con la exposición de una manera que el espacio físico por sí solo no podría ofrecer.

La tecnología funciona cuando forma parte del relato, no cuando simplemente se añade al espacio.

Materialidad, iluminación y atmósfera

No toda innovación tiene que ser digital.

La elección de un material, una solución constructiva, la forma de iluminar una pieza o incluso la ausencia deliberada de elementos pueden ser recursos museográficos igual de importantes.

En una exposición, cada decisión condiciona la percepción del visitante.

Por eso trabajamos la arquitectura, la gráfica, la iluminación y los elementos expositivos como partes de un mismo sistema, buscando que el conjunto tenga un lenguaje coherente y que cada recurso responda a una razón.

Del museo a otros espacios expositivos

Los principios de la museografía pueden trasladarse también a exposiciones temporales, centros de interpretación, instalaciones culturales o espacios de marca.

Aunque los objetivos sean distintos, todos comparten una misma pregunta: ¿cómo transformar un contenido en una experiencia espacial?

Esta manera de trabajar también está presente en la arquitectura efímera y el diseño de stands, donde el espacio debe ser capaz de comunicar una identidad y establecer una relación con el visitante en muy poco tiempo.

Aquí sí podemos introducir un enlace interno al artículo anterior sobre diseño de stands, creando una relación natural entre los contenidos del Journal.

Arquitectura museográfica: diseñar para descubrir

Un buen proyecto museográfico no debería imponerse al contenido, sino ayudar a descubrirlo.

Cuando arquitectura, narrativa, iluminación, gráfica y tecnología trabajan en una misma dirección, el espacio deja de ser únicamente el escenario de la exposición y pasa a formar parte de la experiencia.

En VOLUMEN DOS desarrollamos proyectos de museografía y diseño expositivo buscando precisamente ese equilibrio: crear espacios que comuniquen, despierten la curiosidad y permitan al visitante establecer su propia relación con los contenidos.


Museografía en CosmoCaixa: diseñar para descubrir

Diseñar una exposición significa mucho más que organizar contenidos dentro de un espacio. Significa pensar cómo se descubren, cómo se relacionan entre ellos y cómo el visitante los experimenta a medida que avanza.

En un museo de ciencia como CosmoCaixa, esta relación entre espacio, contenido y visitante adquiere una dimensión especialmente interesante. La museografía debe ser capaz de acercar conceptos complejos, despertar la curiosidad y convertir el recorrido en una experiencia activa.

En VOLUMEN DOS hemos tenido la oportunidad de desarrollar diferentes proyectos expositivos para CosmoCaixa, trabajando desde escalas, contenidos y formatos muy distintos. Esa experiencia nos ha permitido explorar cómo museografía, arquitectura, narrativa, interacción y diseño pueden trabajar conjuntamente para comunicar.

El espacio también cuenta

Una exposición tiene un contenido, pero también tiene un ritmo.

La posición de una pieza, una pausa en el recorrido, un cambio de escala, la iluminación o la manera en que aparece determinada información pueden modificar completamente nuestra percepción de aquello que estamos viendo.

Por eso entendemos la arquitectura museográfica como una parte activa de la narración. El espacio no es únicamente el soporte de una exposición: ayuda a ordenar los contenidos, establecer jerarquías y construir una secuencia que acompaña al visitante.

MateMiFaSol: experimentar para comprender

En MateMiFaSol. Un viaje sonoro del caos al cosmos, la exposición explora las conexiones entre música y matemáticas a través de un recorrido interactivo organizado en diferentes ámbitos.

Para un proyecto de estas características, la museografía tiene la oportunidad de convertir conceptos abstractos en experiencias que pueden escucharse, observarse y experimentarse.

El espacio, el sonido, los recursos expositivos y el recorrido forman parte de una misma narrativa que acerca el contenido al visitante desde la experimentación y la curiosidad.

TOP CIENCIA: museografía dentro de la exposición permanente

Nuestra colaboración con CosmoCaixa también se extiende a su exposición permanente.

TOP CIENCIA, integrado en la Sala Universo, plantea un contexto diferente al de una exposición temporal. Sala Universo forma parte del recorrido permanente de CosmoCaixa y propone aproximarse a la ciencia desde distintos ámbitos de conocimiento.

Trabajar dentro de una exposición permanente implica pensar el proyecto como parte de un sistema mayor: relacionarse con el recorrido existente, integrarse en su lenguaje y, al mismo tiempo, construir una identidad propia para el contenido.

Es otra manera de entender la museografía: diseñar un espacio que funciona por sí mismo y, a la vez, forma parte de una narrativa más amplia.

Robots: tecnología, interacción y narrativa

En Robots. Los humanos y las máquinas, la museografía aborda la relación entre las personas y la tecnología a través de un recorrido que invita a observar cómo ha evolucionado nuestra fascinación por los autómatas y los robots.

En un proyecto de estas características, el reto está en conseguir que contenido, piezas, recursos audiovisuales, tecnología y espacio formen parte de una misma narrativa. La interacción no aparece como un elemento añadido, sino como una herramienta para acercar determinados conceptos al visitante y favorecer una relación más activa con la exposición.

Para VOL2, proyectos como Robots son también una oportunidad para explorar cómo la arquitectura expositiva puede convivir con recursos tecnológicos sin perder de vista lo esencial: el contenido y la experiencia del visitante.

Diferentes contenidos, diferentes formas de exponer

No existe una única manera de diseñar una exposición.

La naturaleza del contenido determina buena parte de las decisiones espaciales. Una exposición científica e interactiva requiere una aproximación diferente a una exposición donde la imagen y la contemplación son protagonistas.

Nuestra experiencia en proyectos como Génesis, de Sebastião Salgado, nos ha permitido trabajar desde esta otra perspectiva. La exposición reúne el trabajo fotográfico de Salgado alrededor de paisajes, fauna y comunidades humanas, planteando una reflexión sobre el planeta y su preservación.

En un proyecto de estas características, la museografía debe encontrar el equilibrio entre construir un recorrido y dejar espacio a la propia obra. La arquitectura, la iluminación, las proporciones y las secuencias ayudan a establecer el ritmo sin competir con las fotografías.

Tecnología cuando tiene sentido

La tecnología ofrece enormes posibilidades dentro de los espacios expositivos, pero no debería convertirse en un objetivo en sí misma.

Pantallas, audiovisuales, mecanismos interactivos o instalaciones digitales funcionan cuando ayudan a comprender, experimentar o descubrir algo que de otra manera sería difícil explicar.

En museografía, cada recurso debe responder al contenido. Algunas exposiciones necesitan interacción; otras, silencio. Algunas invitan a experimentar; otras necesitan detenerse y observar.

El diseño debe saber cuándo intervenir y cuándo desaparecer.

Materialidad, luz y recorrido

La museografía también se construye mediante decisiones aparentemente sencillas.

Un material puede acercarnos a un determinado universo; la iluminación puede dirigir la mirada; una estructura puede organizar el recorrido y un cambio de escala puede indicar que estamos entrando en un nuevo capítulo.

Arquitectura, gráfica, iluminación, materiales, tecnología y contenido no deberían entenderse como capas independientes, sino como partes de una misma experiencia.

Diseñar para diferentes formas de mirar

No todos los visitantes recorren una exposición de la misma manera.

Algunos leen cada contenido. Otros experimentan. Algunos se detienen ante una pieza concreta y otros construyen su propia lectura a partir del recorrido.

Diseñar teniendo en cuenta esas diferentes maneras de aproximarse al conocimiento permite crear exposiciones más abiertas y capaces de conectar con públicos diversos.

Los proyectos desarrollados para CosmoCaixa y CaixaForum nos han permitido trabajar precisamente con esa diversidad: desde contenidos científicos e interactivos hasta exposiciones donde la fotografía es la protagonista, pasando por intervenciones integradas en espacios permanentes.

La museografía como parte de nuestra manera de diseñar

En VOLUMEN DOS trabajamos entre la arquitectura, el interiorismo, las exposiciones y el diseño. Esa convivencia entre disciplinas hace que lo aprendido en un proyecto pueda trasladarse al siguiente.

La museografía nos ha enseñado a pensar especialmente en recorridos, tiempos, contenidos y formas de comunicar a través del espacio. Una manera de trabajar que también trasladamos a proyectos de interiorismo, espacios corporativos o instalaciones efímeras.

Porque, independientemente de la escala o la disciplina, muchas veces el punto de partida es el mismo:

entender qué queremos contar y encontrar la mejor manera de hacerlo a través del espacio.

Interiorismo en Begur: espacios abiertos al paisaje

Diseñar una vivienda en Begur significa trabajar con un paisaje que inevitablemente forma parte del proyecto. La luz, la vegetación, las vistas, las terrazas y la vida exterior condicionan la manera de entender los espacios interiores.

En VOLUMEN DOS hemos desarrollado proyectos de interiorismo y espacios exteriores en Begur, incluyendo intervenciones en viviendas y zonas de piscina. Una experiencia que nos ha permitido trabajar la relación entre arquitectura, interior y paisaje desde una mirada contemporánea y alejada de soluciones excesivamente decorativas.

  1. Una arquitectura que continúa hacia el exterior

En muchas viviendas de Begur, el exterior no es un espacio secundario. Durante buena parte del año, terrazas, porches, jardines y piscinas funcionan como una prolongación natural de la casa.

Por eso nos interesa plantear interior y exterior como partes de un mismo proyecto.

La continuidad de los pavimentos, la elección de los materiales, las visuales desde el interior, la iluminación o la posición del mobiliario pueden ayudar a difuminar los límites entre ambos espacios y conseguir que la vivienda se perciba de una forma mucho más amplia y natural.

  1. La piscina como parte del paisaje

Una piscina puede ser mucho más que un elemento añadido al jardín. Su posición, proporción, materialidad y relación con la arquitectura pueden transformar completamente la manera en que se percibe el exterior de una vivienda.

En uno de nuestros proyectos en Illa Roja, Begur, diseñamos una piscina desbordante orientada hacia el paisaje y las vistas a las Illes Medes. La intención era que el límite del agua prácticamente desapareciera y que, desde la vivienda y las zonas exteriores, la piscina se fundiera visualmente con el horizonte.

El proyecto buscaba precisamente esa continuidad: arquitectura, agua y paisaje entendidos como una misma composición, evitando que la piscina se percibiera como un elemento independiente.

Este tipo de intervenciones resume bien nuestra manera de abordar los espacios exteriores. No se trata únicamente de diseñar una piscina, sino de entender qué relación establece con la vivienda, cómo se contempla desde el interior, cómo se vive a su alrededor y de qué manera puede integrarse en un entorno tan singular como el de Begur.


  1. Materiales que pertenecen al lugar

rabajar en el Empordà no significa necesariamente recurrir a un lenguaje rústico.

Nos interesa más observar el lugar y trabajar con materiales capaces de dialogar con él: piedra, madera, cerámica, morteros, tejidos naturales o superficies minerales pueden convivir con una arquitectura muy contemporánea.

La clave está en encontrar un equilibrio entre materialidad, luz y proporción, evitando reproducir una estética mediterránea de forma literal.

El resultado debe sentirse natural en Begur, pero también responder a la arquitectura concreta de cada vivienda y a la manera de vivir de quienes la habitan.

  1. Luz, sombra y vegetación

En un entorno mediterráneo, proyectar también significa trabajar con el sol.

Porches, pérgolas, vegetación y elementos de sombra ayudan a controlar la luz y permiten utilizar los espacios exteriores durante más meses del año. Al mismo tiempo, la vegetación puede aportar privacidad, acompañar la arquitectura y suavizar la transición entre la vivienda y el paisaje.

La iluminación artificial debería continuar esa misma lógica: menos protagonismo de la luminaria y más atención a la atmósfera.

En exteriores nos interesa una iluminación cálida y contenida, capaz de acompañar recorridos, vegetación y arquitectura sin convertir el jardín en un espacio excesivamente iluminado.

  1. Interiorismo en Begur sin recurrir a tópicos

Begur tiene una identidad arquitectónica y paisajística muy potente. Precisamente por eso creemos que no es necesario enfatizarla constantemente a través de la decoración.

Una vivienda puede ser mediterránea sin recurrir a una colección de códigos reconocibles.

Preferimos trabajar desde la arquitectura, los materiales, la luz y la relación con el exterior para crear espacios serenos, contemporáneos y conectados con el lugar.

  1. Diseñar una forma de vivir

Un proyecto residencial no consiste únicamente en conseguir una buena imagen.

Implica entender cómo se entra en la casa, dónde se reúne la familia, cómo se utiliza la cocina, qué ocurre cuando llegan invitados, cómo se conecta el salón con la terraza o qué relación queremos establecer entre una habitación y el paisaje.

En viviendas donde el exterior tiene tanta importancia como en Begur, esta manera de pensar el proyecto resulta todavía más evidente.

Interior, terraza, jardín y piscina pueden formar parte de una misma experiencia espacial.

  1. VOLUMEN DOS en Begur y el Empordà

En VOLUMEN DOS trabajamos entre Barcelona, Girona y el Empordà, desarrollando proyectos de arquitectura interior, viviendas, hoteles y otros espacios.

Nuestra experiencia en Begur forma parte de esta relación con el territorio y de una manera de trabajar basada en entender primero el lugar para después intervenir en él.

No buscamos que todos nuestros proyectos tengan un mismo estilo. Nos interesa que cada uno encuentre su propia relación entre arquitectura, interior y paisaje.

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