HALL INTERACTIVO HEADQUARTER BANC DE SABADELL

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El proyecto se genera y nutre de la propia arquitectura del edificio. Tomando en cuenta los distintos accesos y las áreas verdes previstas, los elementos de composición se articulan de tal forma que no se pierde la sensación de espacio abierto. Aún cuando los elementos de comunicación son un fuerte reclamo visual, el usuario no pierde ese contacto con la naturaleza que le refuerza la idea de no encontrarse en un espacio contenido y soterrado. La chapa perforada, como principal recurso lingüístico arquitectónico del exterior del edificio, aparece nuevamente transformado en un difusor lumínico, creando un juego de transparencias que le otorga, a los cerramientos de los elementos,  las virtudes de un volumen etéreo.

Crear un espacio transformable se convierte también en otra de las premisas del proyecto. Para ello, la inclusión de elementos móviles a manera de plataformas se hace pertinente. Se consigue así mantener lo diáfano con la capacidad de alterar los recorridos dentro del vestíbulo perfilando una mise en scène propia de un evento que requiere atención dirigida. Los elementos de comunicación se transforman en escenarios virtuales donde todo es posible.

Por  último, se habrían de tener en cuenta los accesos de luz. La claraboya es siempre un recurso arquitectónico que tiende a enaltecer  las cualidades espaciales, por lo que el proyecto no puede darle la espalda aún cuando ello signifique un detrimento en sus gestos audiovisuales. El concepto de diseño parte de apropiarse de esa luz cenital creando volúmenes que la contengan. Volúmenes que se repiten en distintos planos y en distintas inclinaciones para dar movimiento y crear la ilusión de un haz de luz que perfora no solo la cubierta sino también el suelo, dando uniformidad al proyecto.

Bajo estas intenciones la propuesta se compone básicamente de 3 elementos: La plataforma giratoria teniendo a la columna del edificio como eje de rotación, el videowall contenido en cajas formalmente independientes del edificio y la pantalla interactiva emulando el haz de luz cenital.

La disposición de los videowalls obedece a criterios de contenido temporales. Uno de cara al acceso del auditorio del edificio donde puede visualizarse el programa del acto específico; uno más como fondo principal a los actos fuera del auditorio; y un tercer videowall  a la vista del área de asientos formada cuando las plataformas están plegadas. Al desplegarse las plataformas, el conjunto de videowalls crea un audiovisual envolvente del evento.  Los interactivos se esparcen de forma perimetral exceptuando a uno de ellos, giratorio y articulado a una columna, que se convierte en un atril con pantalla cuando se despliegan las plataformas. Una de las cajas que contienen los videowalls se ensancha creando un espacio más privado propio para reuniones donde es posible realizar presentaciones en una mesa-pantalla además de pequeños compartimentos para resguardar posible infraestructura necesaria para la implantación de las tecnologías.

Los materiales han de ser resistentes y de primera calidad por lo que como primer acercamiento se propone chapa de acero perforada al láser pintada al horno y metacrilato termo conformado para los volúmenes principales y madera lacada con estructura de aluminio para las plataformas.
No es necesario, por tanto, modificar el proyecto arquitectónico, ni prever muchas modificaciones en las instalaciones. Lo propuesto es un proyecto que dialoga en armonía con las características ya previstas en este espacio.